Santo Domingo. – El psiquiatra Luis Ortega lanzó una seria advertencia este viernes durante su participación en el programa Matutino Su Mundo, donde afirmó que el consumo de sustancias en niños y adolescentes es un problema creciente al que no se le está dando la importancia necesaria.
“El tema del consumo de sustancias en adolescentes es un problema real. No le estamos dando la debida atención. Incluye el alcohol, el tabaco y el vapeo, todos estos elementos están influyendo considerablemente en el desarrollo cerebral y físico de los jóvenes”, expresó Ortega.
El especialista criticó la falta de infraestructura adecuada para tratar estos casos. “Aquí no hay un centro de adicciones ni para adultos ni para adolescentes que permita internamientos. Es inaceptable que en una ciudad de 10 millones de habitantes no exista un lugar donde se pueda tratar la deshabituación de sustancias”, lamentó.
Ortega también alertó que está atendiendo casos desde edades tan tempranas como los 11 y 12 años, dependiendo del nivel socioeconómico de los menores. “Cuando hablamos de consumo de heroína o crack, suele darse en contextos de mayor vulnerabilidad. Pero cuando se trata de sustancias sintéticas, alcohol o vapeadores, estamos viendo un fenómeno más común entre jóvenes de clase media y alta, debido al mayor acceso económico”, explicó.
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Según el psiquiatra, las edades más frecuentes de inicio en el consumo se encuentran entre los 15 y 18 años, aunque cada vez se observan casos más tempranos.
Ante la pregunta sobre señales de alerta, Ortega recomendó a los padres actuar con prontitud. “Desde que su hijo presenta cambios bruscos en su conducta, problemas para dormir o aislamiento, deben acudir a un profesional. Así como llevan a un niño al pediatra por fiebre, deben llevarlo al psicólogo o psiquiatra cuando hay señales de deterioro emocional o conductual”, enfatizó.
Finalmente, hizo un llamado a cambiar la cultura en torno a la salud mental y a garantizar el acceso para todos. “Necesitamos espacios donde las familias de bajos recursos puedan recibir atención psicológica y psiquiátrica. No se le puede pedir a alguien que pague entre 5,000 y 7,000 pesos por una consulta privada cuando ni siquiera están familiarizados con este tipo de servicios”, concluyó.











