SANTO DOMINGO, RD.- Será este domingo a las 2:00 de la tarde cuando la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente del Distrito Nacional celebre la audiencia para conocer la solicitud de medidas de coerción contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat López, imputados en el caso de la tragedia del Jet Set Club.
El Ministerio Público (MP), que el pasado sábado depositó la solicitud, pide prisión preventiva para Antonio Espaillat y arresto domiciliario para Maribel Espaillat.
La Fiscalía, a través de un equipo encabezado por el procurador adjunto Wilson Camacho y la fiscal del Distrito Nacional Rosalba Ramos, ha presentado un expediente contundente, imputando a los hermanos los artículos 319 y 320 del Código Penal Dominicano, que sancionan el homicidio involuntario y las lesiones causadas por imprudencia, negligencia o impericia.
Acusación Detallada: Negligencia Fatal y Desacato a Normas
Según la acusación del Ministerio Público, el Jet Set Club operaba con una “negligencia estructural grave y sostenida” que ponía en riesgo la vida de cientos de personas. Se afirma que se realizaron remodelaciones, adecuaciones y ampliaciones significativas en la estructura del local sin obtener los permisos requeridos ni las evaluaciones estructurales necesarias por parte del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) o la Alcaldía del Distrito Nacional.
El MP sostiene que la discoteca, originalmente un cine, fue modificada sin supervisión técnica, y que en estas intervenciones se habría eliminado una columna estructural clave, afectando drásticamente la estabilidad del techo.
Adicionalmente, se habría sobrecargado la estructura con un número excesivo de equipos pesados, como aires acondicionados industriales, ductos y tinacos, todo ello sin estudios técnicos que garantizaran la capacidad de carga.
Advertencias Ignoradas y Prioridad Económica
El expediente fiscal asegura que los hermanos Espaillat tenían conocimiento previo de los problemas estructurales del techo, recibiendo reportes fotográficos y mensajes de sus propios empleados sobre la situación. Sin embargo, presuntamente, optaron por ignorar estas advertencias.
La acusación se agrava al señalar que el día del colapso, horas antes de la tragedia, se produjo una caída de escombros. Pese a este incidente, la imputada Maribel Espaillat, supuestamente, se negó a suspender el evento musical, alegando la ausencia de su hermano Antonio y la imposibilidad de detener la fiesta, lo que el Ministerio Público interpreta como una clara prioridad del beneficio económico sobre la seguridad y la vida de las personas.
La expectación es máxima en torno a esta audiencia, que promete ser un momento crucial en la búsqueda de justicia para las víctimas de esta lamentable tragedia.







