Un equipo internacional de científicos identificó una variante genética hereditaria que ayuda a disminuir el riesgo de desarrollar leucemia y otros cánceres hematológicos, al limitar la expansión de clones celulares peligrosos en la sangre.
El hallazgo surge de un estudio liderado por investigadores de Estados Unidos y Europa, que analizaron el ADN de más de 640.000 personas. Los resultados, publicados en la revista Science, revelan que un pequeño cambio en el ADN puede actuar como una defensa natural frente a enfermedades de la sangre.
La variante, conocida como rs17834140-T, reduce la actividad del gen MSI2, clave en la proliferación de células madre sanguíneas asociadas a procesos cancerígenos. Al disminuir la expresión de este gen, se frena el crecimiento de clones mutados que pueden derivar en leucemia.
Los científicos comprobaron en laboratorio que esta mutación interfiere con la acción del factor genético GATA-2, lo que debilita la red molecular que favorece la expansión de células de alto riesgo. Este mecanismo estaría relacionado con una menor probabilidad de desarrollar hematopoyesis clonal, una condición que aumenta la posibilidad de padecer cáncer de sangre.
El descubrimiento abre nuevas perspectivas para el desarrollo de estrategias de prevención y tratamientos innovadores, orientados a imitar o potenciar este efecto protector. No obstante, los investigadores subrayaron la necesidad de realizar estudios adicionales en poblaciones más diversas y de evaluar su aplicación clínica a largo plazo.
Según los autores, comprender cómo ciertas variantes genéticas protegen de manera natural contra el cáncer podría marcar un avance decisivo en la medicina preventiva y personalizada.











