Santo Domingo.– El presidente Luis Abinader presentó ante la Asamblea Nacional un balance del sector hídrico en 2025, destacando que la República Dominicana atraviesa la mayor transformación de su infraestructura de agua y saneamiento en la historia reciente.
Según informó, desde 2020 el gobierno ha invertido más de cuatro veces lo que cualquier administración destinó en los últimos 20 años. Solo en 2025, el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA) ejecutó una inversión histórica de RD$10,268 millones, superando la suma anual invertida entre 2016 y 2019.
Gracias a estas obras, hoy medio millón de dominicanos adicionales cuentan con agua potable en sus hogares. Entre los proyectos destacados se encuentran el alcantarillado sanitario y planta de tratamiento de Pimentel (Duarte), la planta con capacidad de 70 litros por segundo en Las Matas de Farfán, y el drenaje pluvial de la Calle 20 en San Pedro de Macorís, que puso fin a más de tres décadas de inundaciones que afectaban a 16 comunidades.
Asimismo, en Villa Altagracia se sustituyó el antiguo “acueducto de la lluvia” por un sistema funcional y sostenible, con estación de bombeo de 300 litros por segundo y ampliación de planta a 300 litros por segundo. En Navarrete, una inversión de RD$2,000 millones permitió construir un acueducto desde cero con planta de 350 litros por segundo y cuatro tanques de 2.4 millones de galones, asegurando el suministro para todo el municipio. En Monción, la obra múltiple garantiza agua potable a 26,000 personas en comunidades que nunca habían tenido servicio.
En la zona metropolitana, la CAASD amplió el Acueducto Oriental Barrera de Salinidad, incorporando 4 metros cúbicos por segundo adicionales y beneficiando a 1.8 millones de personas en Santo Domingo Este y Norte. Además, se rehabilita el 100% de los acueductos del Gran Santo Domingo, proyectando superar los 500 millones de galones diarios de producción.
El gobierno también avanzó en la transformación de cañadas, con 45 kilómetros intervenidos y 17 más en licitación, así como en la modernización de redes y plantas de tratamiento en Hato Nuevo, Manoguayabo, Los Alcarrizos y Sabana Perdida.
De manera complementaria, se anunció el programa “Saneamiento Universal de Ciudades Costeras y Turísticas”, en colaboración con el Banco Interamericano de Desarrollo, que intervendrá 200 kilómetros de costa, beneficiando a un millón de personas en zonas como Boca Chica, San Pedro, La Romana, Higüey y Verón–Punta Cana, asegurando su desarrollo sostenible por los próximos 50 años.
El mandatario concluyó que nunca antes el país había alcanzado este nivel de planificación, ejecución e inversión en agua potable y saneamiento, subrayando que garantizar el acceso al agua es esencial para la salud, la dignidad y la calidad de vida de los dominicanos.











