NUEVA YORK – Las fiscalías de los estados de Nueva York y Nueva Jersey han iniciado una investigación formal contra la FIFA, tras detectar presuntas irregularidades y prácticas engañosas en la gestión y comercialización de entradas para los ocho partidos de la Copa Mundial de la FIFA 2026 que se celebrarán en el MetLife Stadium, incluyendo la gran final.
Las autoridades estadounidenses han tomado cartas en el asunto ante la avalancha de quejas por parte de aficionados que denuncian haber sido víctimas de manipulación en el proceso de compra. La investigación, encabezada por las fiscales Letitia James (Nueva York) y Jennifer Davenport (Nueva Jersey), busca esclarecer si las políticas de la organización han impactado artificialmente en los precios finales de los boletos.
Motivos principales de la investigación
Las autoridades han solicitado documentación oficial a la FIFA ante tres ejes fundamentales bajo escrutinio:
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Reubicación arbitraria de asientos: Se investigan denuncias de usuarios que, tras adquirir entradas en categorías específicas, fueron trasladados a ubicaciones menos deseables —como zonas alejadas del campo o detrás de las porterías— después de que la FIFA introdujera nuevas categorías “más deseables” y de mayor costo una vez iniciado el proceso de venta.
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Manipulación de precios: Las fiscalías cuestionan la implementación de un sistema de “precio variable” ajustado a la demanda, el cual ha elevado los costos de manera exponencial, situando el precio medio de las entradas en el MetLife Stadium en unos 2,790 dólares, superando los registros de cualquier edición anterior del torneo.
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Irregularidades en categorías: Se han documentado casos de compradores que no recibieron los boletos correspondientes a la categoría que pagaron originalmente, recibiendo entradas de un nivel inferior al contratado.
Postura de las autoridades
Las fiscales generales no han ocultado su preocupación ante lo que consideran una explotación del fanático. “Es inaceptable que los residentes y visitantes que planean asistir a este evento global sean víctimas de lo que parece ser una manipulación sistemática”, señalaron fuentes cercanas a la investigación.
El caso, que cuenta con el respaldo técnico del Departamento de Protección al Consumidor y Trabajador de la ciudad de Nueva York, tiene como objetivo determinar si las declaraciones públicas, el calendario de lanzamientos y las conductas comerciales generales de la FIFA constituyen una violación a las leyes de protección al consumidor.
Esta investigación representa un golpe sin precedentes para la transparencia del proceso de comercialización de la Copa Mundial 2026, poniendo bajo la lupa las políticas de precios de la FIFA en un evento que se perfila como el más lucrativo de la historia del deporte.







