TEHERÁN.– El régimen de Irán advirtió que cualquier ataque contra el ayatollah Ali Khamenei, líder supremo de la República Islámica, sería considerado una declaración de guerra total, en respuesta a recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien sugirió la necesidad de un cambio de liderazgo en el país persa.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, elevó el tono de la advertencia al asegurar que una agresión contra Khamenei equivaldría a un ataque contra toda la nación iraní.
“El ataque contra el gran líder de nuestro país equivale a una guerra total”, escribió Pezeshkian en la red social X.
El mensaje incrementó la tensión entre Teherán y Washington, en un contexto marcado por protestas internas, presión internacional y un deterioro acelerado de la situación política y social en Irán.
Crisis interna y posible restablecimiento del internet
En medio del conflicto, las autoridades iraníes analizan restablecer gradualmente el acceso a internet, tras un bloqueo de comunicaciones que se ha prolongado por diez días. Según la agencia Tasnim, algunas aplicaciones de mensajería locales podrían reactivarse a través de la intranet nacional, aunque la mayoría de los servicios móviles continúa suspendida.
El cierre digital fue implementado para frenar la difusión de información relacionada con la represión de las protestas, que, de acuerdo con organizaciones de derechos humanos, ha dejado miles de muertos y decenas de miles de detenidos.
Un funcionario iraní confirmó que al menos 5,000 personas han muerto, incluyendo cerca de 500 miembros de las fuerzas de seguridad, con los enfrentamientos más violentos registrados en regiones kurdas del noroeste del país. No obstante, el grupo HRANA reportó 3,308 fallecidos confirmados, más de 24,000 detenciones y miles de casos aún bajo revisión.
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Por su parte, el fiscal de Teherán, Ali Salehi, aseguró que la justicia actuará de manera “firme, disuasoria y rápida” contra los manifestantes. Mientras tanto, el ayatollah Ali Khamenei afirmó que Irán no busca la guerra, pero responsabilizó a Estados Unidos y al presidente Trump por las muertes y daños ocurridos durante la crisis.







