El ministro de Deportes de Irán, Ahmad Donyamali, confirmó que la selección iraní no participará en la Copa del Mundo 2026, programada en Norteamérica, debido a la escalada de violencia en Medio Oriente y al reciente asesinato del líder del régimen, el ayatolá Alí Jamenei. La FIFA aún no ha oficializado la ausencia del equipo en el torneo.
Donyamali señaló que la combinación de conflictos bélicos y represalias internacionales ha generado condiciones imposibles para la participación de Irán en el Mundial. “Definitivamente, no tenemos ninguna posibilidad de participar de esta manera”, afirmó, haciendo referencia al ataque estadounidense e israelí que impactó directamente al país.
La selección iraní estaba sorteada en la fase de grupos para enfrentar a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda, todos los encuentros en ciudades de Estados Unidos. A pesar de ello, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, aseguró que el equipo asiático sería bienvenido al país norteamericano.
La situación política también afecta al fútbol femenino iraní, luego de que seis jugadoras no regresaran de Australia tras la última Copa de Asia femenina, amparadas por visados humanitarios.
Según el reglamento de la FIFA, la retirada de una selección puede implicar sanciones económicas de hasta 550.000 euros si se produce en los 30 días previos al torneo, así como la devolución de fondos recibidos y la posible exclusión de futuras competiciones. En caso de que Irán confirme su ausencia, la plaza asiática podría ser ocupada por Irak, siempre que se resuelva su participación en el repechaje intercontinental.
La decisión de Irán marca un hecho sin precedentes en la historia reciente de los mundiales, mostrando cómo las tensiones geopolíticas pueden influir directamente en el calendario deportivo y la participación de selecciones nacionales en torneos internacionales.











