Irán llevó a cabo un ataque con dron contra la refinería de Ras Tanura, en Arabia Saudí, una de las mayores del mundo, en un nuevo capítulo de la escalada bélica en Oriente Medio tras los recientes bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Teherán.
El gigante estatal Saudi Aramco informó que la refinería fue afectada por el impacto de un dron, lo que provocó un incendio controlado. Un video difundido en redes sociales muestra llamas y columnas de humo saliendo del complejo industrial, mientras fuentes de la industria citadas por Reuters aseguran que el fuego ha sido aislado y se encuentra bajo control. El incidente genera, sin embargo, incertidumbre sobre el suministro energético global, dado el papel estratégico de Ras Tanura en la producción y exportación de crudo.
En paralelo, el régimen iraní rechazó volver a la mesa de negociación con Estados Unidos, tras la muerte del líder supremo Ali Jamenei y la escalada militar. Ali Larijani, jefe de seguridad y figura clave en defensa tras el fallecimiento de Jamenei, advirtió: “No negociaremos con Estados Unidos”.
La decisión de la Administración de Donald Trump de interrumpir el diálogo nuclear y respaldar la ofensiva militar ha endurecido el discurso de Teherán y aleja cualquier posibilidad de acuerdo a corto plazo, aumentando la tensión en toda la región.
El ataque a Ras Tanura refleja la capacidad de Irán de proyectar poder más allá de sus fronteras y constituye un desafío directo a Arabia Saudí, principal aliado de Estados Unidos en la región. Expertos señalan que, aunque el incendio fue controlado, la acción incrementa el riesgo de interrupciones en el mercado energético mundial, afectando potencialmente los precios del petróleo y la estabilidad económica global.
Este ataque se suma a la creciente serie de enfrentamientos entre Irán y sus adversarios, que incluye bombardeos israelíes en Líbano, ataques de Hizbulá contra Israel, y la reciente escalada militar en Teherán tras la muerte de Jamenei.











