“Lo que es seguro a este respecto es que el tiempo no va a retroceder, y que las naciones y los territorios de la región ya no servirán de escudo para las bases estadounidenses”, afirmó Khamenei, quien no ha hecho ninguna aparición pública desde que asumió el cargo en marzo, en un mensaje con motivo de la festividad del Eid al-Adha o Fiesta del Sacrificio.
Khamenei sostuvo que Estados Unidos “ya no tiene refugio seguro en la región” y aseguró que la influencia militar estadounidense disminuye “con cada día que pasa”. Estas palabras llegan mientras Irán y Estados Unidos mantienen contactos para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra iniciada el 28 de febrero, conflicto que se extendió rápidamente por Oriente Próximo. Un alto el fuego frágil está vigente desde el 8 de abril, aunque las hostilidades no han cesado por completo.
Posteriormente, a través de una serie de mensajes en X, Khamenei dijo que la operacion militar con “misiles y drones por tierra, aire y mar”, de los últimos meses “permitió a la República Islámica de Irán asestar un duro golpe al agresor estadounidense y frustrar el objetivo del enemigo de someter a Irán”.
Negociaciones y clima diplomático
El Ministerio de Exteriores de Irán afirmó que existen avances en los intercambios con Washington para un acuerdo de paz, aunque advirtió que la firma no es inminente. La portavoz gubernamental, Fatemé Mohayerani, señaló que “las declaraciones y el comportamiento contradictorio de Estados Unidos son un problema” en la negociación, según la cadena pública IRIB. Mohayerani expresó confianza en el ejército y el equipo diplomático iraní, y reiteró la intención de alcanzar una paz duradera.
El gobierno iraní reconoció que las sanciones y los “shocks internacionales” afectan a toda la economía nacional, especialmente en el control de la inflación, un desafío que atribuyó a la inestabilidad regional y las presiones externas.







