El presidente estadounidense advirtió que una respuesta negativa de sus socios podría afectar el futuro de la alianza militar occidental. Por su parte, el mandatario francés Emmanuel Macron y el primer ministro británico Keir Starmer sugirieron que sus países solo considerarían enviar fuerzas navales una vez concluido el conflicto.
Mientras tanto, el presidente chino Xi Jinping observa el desarrollo del conflicto con cautela. Analistas consideran que a Beijing le conviene que Washington se desgaste en el escenario militar mientras Teherán permite el paso seguro de barcos con bandera china por el estrecho.
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El complejo panorama geopolítico ya tiene consecuencias: Trump evalúa posponer una cumbre con Xi y el precio internacional del petróleo ha vuelto a subir, lo que podría afectar el escenario político interno de Estados Unidos de cara a las elecciones legislativas de medio término.
Ante la reticencia de aliados como Francia, Japón, Reino Unido y Corea del Sur, Washington estudia una medida más drástica: desplegar tropas para garantizar la navegación en el Estrecho de Ormuz.
El Pentágono ordenó que la 31ª Unidad Expedicionaria de Marines se traslade a Medio Oriente a bordo del buque de asalto anfibio USS Tripoli desde Japón. La unidad cuenta con unos 2,200 infantes de marina, vehículos blindados, artillería, aviones de combate F-35B, helicópteros MV-22 Osprey, además de los buques de transporte anfibio USS New Orleans y USS San Diego, junto a cerca de 2,800 efectivos de apoyo de la Armada.

Sin embargo, expertos militares advierten que la presencia de marines no sería suficiente para garantizar la seguridad del tránsito petrolero. Según cálculos del Pentágono, se necesitarían al menos dos buques de guerra por cada petrolero, o cerca de una docena de embarcaciones para escoltar convoyes de entre cinco y diez cargueros.
Si no logra el respaldo del G7, Corea del Sur o China, Trump deberá decidir si utiliza exclusivamente la flota estadounidense para escoltar los buques cisterna que atraviesan el estrecho.
En ese escenario, la 31ª Unidad de Marines podría asumir la misión de garantizar la navegación en el paso marítimo, lo que implicaría una participación directa de tropas estadounidenses en el conflicto con Irán.
El estrecho tiene un ancho mínimo de 34 kilómetros, lo que lo convierte en un punto estratégico pero también peligroso para las operaciones militares. Las tropas podrían patrullar sus aguas o desplegarse en alguna de sus costas pertenecientes a Emiratos Árabes Unidos.
De acuerdo con fuentes cercanas a la Casa Blanca, Trump podría tomar una decisión sobre el despliegue militar antes de que termine esta semana.











