Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anunciaron la madrugada de este martes una nueva oleada de ataques contra Beirut, la capital libanesa, con el objetivo de alcanzar cuarteles y depósitos de armas del grupo chií Hezbolá.
Medios locales, como L’Orient-Le Jour, reportaron explosiones en los suburbios del sur de la ciudad, la misma zona que fue atacada durante la madrugada del lunes.
En un mensaje publicado en su cuenta de Telegram, las FDI informaron que estaban bombardeando “cuarteles de Hezbolá y depósitos de armas en Beirut”.
Líbano se ha convertido en un nuevo frente del conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos, desatado tras el ataque conjunto de Washington e Israel contra Irán el pasado sábado, que provocó la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jameneí, y dejó más de 500 fallecidos.
Desde entonces, se han intensificado los ataques entre Israel e Irán, así como los bombardeos iraníes contra países aliados de Estados Unidos en la región.
El grupo chií Hezbolá, aliado de Irán, atacó el norte de Israel en la madrugada del lunes como respuesta a la muerte de Jameneí y los bombardeos sobre Teherán, lo que provocó la reacción israelí con una ofensiva a gran escala contra Beirut y el sur del Líbano.
Además, el Ejército israelí aseguró haber atacado más de 70 instalaciones de almacenamiento de armas, bases de lanzamiento y lanzadores de misiles pertenecientes a Hezbolá. Según fuentes oficiales, la ofensiva dejó 52 muertos y 154 heridos, entre ellos varios dirigentes del grupo chií.








