Tokio. El ministro de Defensa de Japón, Shinjiro Koizumi, anunció este domingo el despliegue de un nuevo sistema de misiles tierra-aire de medio alcance en la isla de Yonaguni, ubicada en el extremo suroeste del país y a solo 110 kilómetros de Taiwán.
La medida se produce en medio de un aumento en las tensiones regionales tras las declaraciones de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, quien reafirmó que Japón podría responder militarmente ante un eventual ataque chino contra Taiwán.
Koizumi aseguró que el despliegue busca fortalecer la defensa del archipiélago:
“La unidad de misiles reducirá la posibilidad de un ataque armado contra nuestro país. La afirmación de que generará más tensión es infundada”, expresó durante una visita a la base militar de Yonaguni, según el diario Asahi Shimbun.
Los nuevos misiles, similares a los sistemas estadounidenses SAM, están diseñados para interceptar aviones de combate y misiles de crucero.
Una estrategia de refuerzo militar en el suroeste
En la última década, Japón ha incrementado su presencia militar en las islas Nansei, donde se encuentran Yonaguni, Amami Oshima, Miyakojima e Ishigaki, con bases instaladas entre 2016 y 2023. Tokio considera esta región clave ante la creciente actividad militar china en el Pacífico.
Malestar en Beijing por la postura de Tokio
Las tensiones escalaron luego de que Takaichi, en el cargo desde octubre, advirtiera que un ataque chino a Taiwán podría desencadenar una respuesta militar japonesa.
China considera a Taiwán parte de su territorio y no descarta el uso de la fuerza para lograr una reunificación. La isla, sin embargo, funciona como un Estado independiente de facto desde 1949.
Taiwán flexibiliza sus restricciones a productos japoneses
El viernes pasado, Taiwán anunció el levantamiento de restricciones impuestas desde 2011 a productos alimentarios originarios de Fukushima, lo que marca una normalización en las relaciones comerciales con Japón. La decisión llega poco después de la autorización para reactivar la central nuclear de Kashiwazaki-Kariwa, la más grande del mundo.
El respaldo público de Tokio a Taipéi se produce en un contexto de disputas históricas con China por soberanía y seguridad en la región, y mientras los gobiernos buscan reforzar alianzas ante un clima geopolítico cada vez más tenso.






