
Los actores adquirieron la propiedad en mayo de 2023 por cerca de 61 millones de dólares, poco después de retomar su relación y contraer matrimonio. Un año más tarde, en julio de 2024 un mes antes de que Lopez solicitara formalmente el divorcio la mansión salió al mercado con un precio inicial de 68 millones de dólares.
Ante la falta de compradores, el valor fue ajustado en varias ocasiones, llegando a reducirse a poco menos de 60 millones de dólares en mayo de 2025. Sin embargo, la rebaja tampoco generó el interés esperado, lo que llevó a que la propiedad fuera retirada del mercado por primera vez en julio de ese año.

Fuentes cercanas indicaron entonces que la decisión fue tomada de manera conjunta, al considerar que vender en esas condiciones implicaría una pérdida significativa. Agentes inmobiliarios coincidieron en que el segmento de propiedades de alto valor atraviesa un momento complejo, por lo que esperar un contexto más favorable sería la opción más prudente.
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La mansión, de aproximadamente 38 mil pies cuadrados, cuenta con 12 dormitorios y 24 baños, además de un garaje para 12 vehículos. Incluye un penthouse para invitados, viviendas independientes para personal y seguridad, y una amplia gama de comodidades como gimnasio, ring de boxeo, lounge deportivo y canchas de básquet y pickleball.

La evolución del proceso de venta ha ido en paralelo con la ruptura de la pareja. En mayo de 2024 se confirmó que ambos vivían separados, y en agosto de ese año Lopez presentó la demanda de divorcio, que quedó oficialmente finalizada el 6 de enero de 2025.
Mientras ambos continúan enfocados en sus compromisos profesionales, la mansión de Beverly Hills permanece sin encontrar un comprador definitivo.











