Santo Domingo.– El coordinador de Justicia de la Oficina Nacional para el Apoyo a la Reforma Penitenciaria, Juan Dionisio Restituyo, explicó este martes que el traslado de imputados en el caso SeNaSa respondió a la sobrepoblación existente en los principales centros penitenciarios del país, especialmente en Najayo y La Victoria.
“En Najayo no hay espacio. En La Victoria tampoco hay espacio. Los imputados deben permanecer en la jurisdicción que más les favorezca a ellos, a sus familias y al proceso”, explicó.
Durante una entrevista en el programa Matutino Su Mundo, Restituyo indicó que existe una mesa de coordinación interinstitucional integrada por la Procuraduría General de la República, la Defensoría Pública y la Suprema Corte de Justicia, la cual tiene como objetivo garantizar que las decisiones judiciales respeten la dignidad de las personas privadas de libertad.
Indicó que, ante esa realidad, se comunicó con el juez para que de manera administrativa pudiera variar la medida, enfatizando que uno de los derechos fundamentales de toda persona privada de libertad es el respeto a su dignidad, lo que implica condiciones físicas, psíquicas y morales adecuadas.
Jueces deben conocer la disponibilidad real en los centros penitenciarios
Restituyo sostuvo que todos los jueces del país deben contar, al momento de imponer prisión preventiva, con un listado actualizado de los espacios disponibles en los centros penitenciarios dentro de su jurisdicción.
Señaló que esta práctica forma parte del fortalecimiento de la institucionalidad y del respeto al debido proceso, ya que la privación de libertad no puede implicar la vulneración de derechos fundamentales.
“La dignidad del procesado implica condiciones físicas, psíquicas y morales adecuadas. No se trata solo de encerrar, sino de cumplir con la Constitución”, afirmó.
Las Parras, el único centro con condiciones adecuadas
El coordinador explicó que, en el contexto actual, Las Parras es el único centro que reúne las condiciones mínimas para garantizar la dignidad de los imputados en procesos recientes, razón por la cual se coordinó administrativamente la variación del lugar de cumplimiento de la medida.
Indicó que dicha coordinación se realizó entre el sistema judicial, la Procuraduría y la Dirección General de Servicios Penitenciarios.
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“Hoy no podemos garantizar esas condiciones en Najayo ni en La Victoria. Las Parras es el único recinto que permite cumplir lo que manda la Constitución”, señaló.
Sobrepoblación crítica en cárceles tradicionales
Restituyo detalló que La Victoria alberga actualmente unos 4,900 internos, pese a estar diseñada para apenas 1,200, mientras que Najayo tiene cerca de 2,400 privados de libertad, cuando su capacidad es de 1,800, aun con ampliaciones realizadas.
Agregó que la mayoría de los centros tradicionales, incluidos los custodiados por militares y policías, se encuentran sobrepoblados, a diferencia de los centros reformados bajo el nuevo modelo penitenciario, que presentan menor presión poblacional.
Rechaza que exista privilegio
Ante cuestionamientos sobre posibles privilegios, Restituyo negó que el traslado represente un trato preferencial para los imputados del caso SeNaSa.
“En Las Parras no hay privilegios. No hay celulares, no hay beneficios especiales. Se les entrega un kit básico y se rigen por las mismas normas que cualquier interno”, aclaró.
Afirmó que la decisión responde al principio de igualdad y dignidad humana, pilares del nuevo Código Procesal Penal y de la Constitución dominicana.
Reforma penal histórica
Finalmente, Restituyo destacó que el país atraviesa una reforma penal sin precedentes, con la aprobación de importantes legislaciones como la Ley 80-25 que crea el Ministerio de Justicia, la Ley 75-25 del nuevo Código Penal y la Ley 97, las cuales profundizan la transformación del sistema penitenciario y judicial dominicano.











