Santo Domingo.-El alcalde del municipio Los Alcarrizos, Junior Santos, aseguró este miércoles que la mayoría de los casos de corrupción en República Dominicana siempre están involucrados empresarios. Señaló que estos “están más pendientes de hacer negocios que de resolver problemas sociales”, y que su naturaleza es generar dinero, no compromiso social.
“El origen de la mayoría de los temas de corrupción está en los empresarios que participan en la política. En una gran mayoría son ellos los involucrados. Los políticos de vocación, los que tienen compromiso social, su principal tarea no es hacer dinero”, afirmó.
Durante una entrevista en el programa Matutino Su Mundo, Santos afirmó que cuando empresarios entran en la política y luego salen del poder, muchos lo hacen más ricos o con señalamientos de corrupción otros suelen terminar pobres, con deudas o prácticamente sin bienes acumulados. Sin embargo, advirtió que algunos actores provenientes del mundo empresarial, al dejar el poder, salen enriquecidos o vinculados a lamentables casos de corrupción de gran magnitud.
Los partidos han perdido su razón de ser
Santos lamentó que los partidos políticos se hayan alejado de las ideas y de los compromisos sociales para priorizar el dinero. “Hoy la política se vende como si lo único que necesitara un joven para aspirar a una posición fuera tener dinero”, expresó.
“Tiene que ver mucho también con que los partidos han perdido su razón de ser. Es decir, aquí el concepto ideológico… está en crisis, pero las ideas prevalecen”, afirmó.
Enfatizó que la disciplina y el compromiso social son más determinantes que el dinero para alcanzar posiciones públicas.
“Disciplina le ganó a talento. Lo que hay que tener es método, capacidad organizativa y un propósito superior que te levante todos los días, porque si hubiera sido por dinero yo nunca había sido regidor”, expresó.
De igual modo advirtió sobre la contaminación entre política y empresariado, lo que ha distorsionado ambos sectores.
“El político ha contaminado la acción del empresario, y el empresario ha contaminado la razón de ser de la política. La política debe ser una labor fundamentalmente de colectividad”, dijo.
La política “muy cara” en tiempos del PLD
El dirigente político criticó el alto costo que la política adquirió en los gobiernos del PLD, asegurando que el dinero pasó a ser la base de la democracia dominicana.
“Cuando los partidos vieron el dinero como punto de partida en democracia, empezaron a descuidar la formación política y a priorizar a los candidatos locales. Incluso, a la hora de buscar un regidor, diputado o senador, lo que se plantea es: ‘tiene que ser fulano porque tiene cuarto’”, sostuvo.
En ese sentido, advirtió sobre los riesgos de confundir la política con la empresa privada, asegurando que ambos mundos deben estar claramente separados.
“Yo entiendo que el político que trafica con su influencia para fortalecer una empresa particular o familiar está mal, pero también está mal el empresario que financia un proyecto presidencial y después pide que le den un ministerio como garantía para recuperar la inversión”, expresó.
Asimismo, criticó que muchos actores empresariales pasen a ocupar posiciones estatales con conflictos de intereses, lo que genera desconfianza ciudadana.
“No todo es tan malo que no pueda tener algo bueno; la experiencia del empresariado puede aportar eficiencia al Estado, pero lo malo es que convivan las dos cosas. No se puede estar en los dos mundos al mismo tiempo”, advirtió.
Sobre Marranzini y Limber Cruz
El dirigente político cuestionó la participación del empresario Celso Marranzini en el sector eléctrico, alegando que los empresarios deben concentrarse en sus actividades privadas y no en la gestión pública.
“ yo creo que los políticos debemos formarnos para gobernar. El empresario tiene que seguir en sus actividades como tal”, afirmó.
Señaló que la electricidad no es solo un tema de inversión, sino un derecho fundamental que debe garantizar el Estado.
“El derecho a la electricidad debería de ser un derecho fundamental en República Dominicana”, expresó, al tiempo que recordó que desde el inicio la energía surgió del sector privado, pero luego se convirtió en una necesidad social.
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Al referirse directamente a Marranzini, reconoció su papel como empresario, pero reiteró que su función debería estar delimitada.
“Ese empresario que quiere don Marranzini, yo lo respeto y lo valoro. Ahora, él debería estar dedicado fundamentalmente a su actividad privada”, subrayó.
Al CODIA que Juegue su rol
El alcalde de Los Alcarrizos pidió al Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA) asumir con responsabilidad su papel de organismo consultor en las obras públicas.
“El CODIA recibe el uno por mil de cada obra. Se supone que es un organismo consultor de acompañamiento a las instituciones públicas, pero cuando le solicito un peritaje me mandan ingenieros para que yo los contrate. Eso no es imparcialidad. Que juegue su rol y actúe como tercero independiente”, advirtió.
En ese sentido, resaltó que el modelo que buscan implementar en Los Alcarrizos se inspira en experiencias internacionales y regionales.
“Si alguien ve lo que estamos haciendo podría pensar que lo copiamos de El Salvador, pero no. Estamos apostando a lo mismo que Bukele está desarrollando con los mercados, y a proyectos como el Merca Santo Domingo que trajo Hipólito Mejía, que deben retomarse en su verdadera naturaleza de centros de acopio y distribución”, explicó.
El alcalde hizo un llamado a la clase política local a tener siempre como norte el bienestar de la ciudadanía.
“Yo les digo a los regidores cada mañana: piensen si la decisión que van a tomar beneficia o perjudica a la gente. Ese debe ser el punto de partida. No tenemos que ser grandes intelectuales, solo entender que cada voto debe impactar de manera positiva a la comunidad”, concluyó.
Propuesta sobre el sistema penitenciario
El alcalde de Los Alcarrizos planteó la necesidad de una reforma profunda en el sistema penitenciario nacional, subrayando las contradicciones sociales y económicas que afectan a los más pobres.
“Cada preso al Estado dominicano le cuesta 1,400 pesos diarios, mientras aquí hay un pleito por no pagarle 900 pesos a un obrero de la construcción. No es justo que un muchacho caiga preso porque lo agarraron con un gramo y le canten cinco años, pero que no salga formado de ahí”, afirmó.
En ese sentido, propuso un modelo piloto en Los Alcarrizos para transformar los galpones vacíos de la zona franca en espacios de capacitación.
“Dividamos esos galpones en dos: de un lado talleres de metalmecánica y ebanistería, y del otro aulas y habitaciones. Que los jóvenes presos por microtráfico cumplan condena aprendiendo un oficio, que reparen butacas escolares y que el dinero que Educación paga por esas reparaciones se les guarde como capital semilla para cuando salgan en libertad”, sugirió.
Asimismo, expresó que su visión no se limita solo a su municipio, sino a todo el país, destacando que la rehabilitación debe sustituir a la “maestría en delincuencia” que hoy ofrecen las cárceles.
“Si a mí me lo permitieran, lo haría en todo el país. En vez de que los lleven a La Victoria a perfeccionarse en delincuencia o ciberdelincuencia, hay que llevarlos a un centro de capacitación donde puedan ganarse una segunda oportunidad”, concluyó.











