NUEVA YORK – La Junta de Gobernadores de la NBA ha marcado un antes y un después en la estructura competitiva de la liga. Este jueves, mediante una votación histórica de 29 votos a favor y uno en contra, se ha aprobado el nuevo sistema de lotería del Draft denominado “3-2-1”, una medida estratégica diseñada para erradicar la práctica del tanking —la pérdida intencional de partidos para obtener mejores selecciones— y fomentar la competitividad durante toda la temporada.
La propuesta, reportada inicialmente por Shams Charania de ESPN, fue respaldada por una amplia mayoría de las franquicias, siendo los Memphis Grizzlies el único equipo que manifestó su oposición al cambio.
Los pilares del nuevo sistema “3-2-1”
El sistema, que entrará en vigor para transformar la dinámica de las próximas temporadas, se basa en tres ejes fundamentales:
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Ampliación del alcance: Se incrementa de 14 a 16 el número de equipos que formarán parte de la lotería del Draft, otorgando mayor peso a la fortuna sobre el desempeño negativo.
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Implementación de una “zona de descenso”: Se establece un mecanismo donde los tres equipos con los peores registros de la liga enfrentarán penalizaciones directas, reduciendo sus probabilidades de obtener la codiciada primera selección general.
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Igualdad de condiciones: Se han aplanado las probabilidades de ganar la lotería entre los equipos con registros inferiores, eliminando el incentivo de buscar el último lugar en la tabla de posiciones.
Esta decisión representa una de las reformas más profundas en la historia reciente de la NBA, buscando restaurar la integridad competitiva al penalizar la búsqueda deliberada de derrotas. Con estas nuevas reglas, la liga espera que las franquicias mantengan un nivel de competitividad constante, eliminando las ventajas injustas que históricamente habían premiado la ineficiencia de los equipos en la parte baja de la clasificación.







