El expresidente de la República, Leonel Fernández, despidió este domingo a su tía, doña Elsa Reyna, durante una conmovedora ceremonia en el Cementerio Cristo Redentor, donde pronunció palabras cargadas de emoción y gratitud que conmovieron profundamente a los presentes.
Con evidente tristeza, pero firmeza en su memoria, Fernández tomó la palabra junto a la sepultura tras la misa de cuerpo presente. Recordó a doña Elsa como una mujer excepcional, que a sus 102 años se convirtió en símbolo de longevidad, nobleza y fortaleza.
El exmandatario expresó que su partida deja un vacío irreparable en su vida, al considerarla una segunda madre y un pilar de dignidad inigualable dentro de su familia.








