Dormir las horas necesarias
Uno de los primeros hábitos recomendados para combatir el estrés es dormir las horas necesarias entre siete y ocho horas diarias para permitir que el cuerpo y la mente se recuperen adecuadamente.
Rutina de sueño
Relacionado con esto, muchas personas necesitan crear rutinas específicas para conciliar el sueño con mayor facilidad. Leer antes de dormir, tomar una infusión relajante, escuchar música tranquila o darse un baño caliente son algunas prácticas que favorecen la relajación nocturna.
Organizar los horarios
Otro hábito fundamental para reducir el estrés consiste en organizar adecuadamente los horarios y las actividades diarias. Tener una planificación clara permite afrontar las obligaciones con mayor orden y reduce la sensación de agobio.
Disfrutar el tiempo libre
Los expertos también destacan la importancia del tiempo libre, Pasear, practicar deporte, escribir o simplemente disfrutar de un hobby ayudan a recuperar energía y mejorar el estado de ánimo.
Vida social activa
Mantener una vida social activa es otro de los factores clave para preservar el bienestar emocional. Compartir tiempo con amigos, familiares o la pareja fortalece el apoyo emocional y permite afrontar mejor las dificultades cotidianas.
Técnicas de relajación
Entre las herramientas más eficaces para controlar el estrés destacan las técnicas de relajación. Métodos como el mindfulness o atención plena han ganado popularidad en los últimos años debido a sus beneficios demostrados para reducir la ansiedad.
Relajación muscular
De igual manera, la relajación muscular progresiva, desarrollada por Edmund Jacobson, permite liberar tensiones físicas mediante ejercicios de contracción y relajación de distintos grupos musculares.
Actividad física
Caminar, correr, nadar o practicar ciclismo son algunas de las opciones más recomendadas.
Aficiones
Actividades como aprender un idioma, pintar, escribir, construir maquetas o participar en proyectos sociales ayudan a mantener la mente activa y favorecen el bienestar emocional.
Alimentación sana y equilibrada
Reducir el consumo de café, aumentar la ingesta de frutas, verduras y frutos secos, y priorizar alimentos frescos frente a productos ultraprocesados son algunos cambios que pueden contribuir a una mayor sensación de equilibrio físico y mental.







