REDACCIÓN.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este martes que la Casa Blanca está dispuesta a recurrir nuevamente al uso de la fuerza contra Venezuela si otros mecanismos fallan, con el objetivo de garantizar la cooperación del Gobierno venezolano con los intereses estratégicos de Washington en la región.
Las declaraciones están contenidas en un texto que Rubio presentará este miércoles ante el Comité de Asuntos Exteriores del Senado, al que tuvo acceso la agencia Bloomberg.
“Estamos preparados para usar la fuerza a fin de garantizar la máxima cooperación, si otros métodos fallan. Esperamos que esto no sea necesario, pero nunca eludiremos nuestro deber con el pueblo estadounidense y nuestra misión en este hemisferio”, expresó el jefe de la diplomacia estadounidense.
Las afirmaciones de Rubio contrastan con lo dicho el mismo día por el presidente Donald Trump, quien aseguró que las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela atraviesan un buen momento.
“Tenemos una muy buena relación con los líderes de Venezuela y vamos a mantenerla así”, declaró Trump a periodistas, al señalar que su administración trabaja “de forma maravillosa” con Caracas y que esa relación generará beneficios económicos para ambas naciones.
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Respuesta de Venezuela
Por su parte, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó que entre Caracas y Washington se han establecido canales de comunicación basados en el respeto, tras los acontecimientos ocurridos el pasado 3 de enero.
Rodríguez sostuvo que ambos países están abordando sus diferencias mediante el diálogo diplomático y la conversación política entre autoridades de ambos gobiernos.
“Yo reafirmo lo que ha dicho el presidente Donald Trump: hemos establecido canales de comunicación de respeto y cortesía, tanto con el presidente de Estados Unidos como con el secretario de Estado, Marco Rubio, con quien estamos construyendo una agenda”, expresó durante una jornada de trabajo transmitida por televisión.
Las declaraciones evidencian posturas distintas dentro del propio Gobierno estadounidense, mientras continúan las conversaciones diplomáticas entre Washington y Caracas en un contexto de alta tensión regional.







