ESTADOS UNIDOS.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este sábado que la administración del presidente Donald Trump mantendrá todas las medidas adoptadas contra el Gobierno de Cuba y continuará utilizando los mecanismos disponibles para enfrentar lo que considera amenazas a la seguridad provenientes del régimen cubano.
Las declaraciones fueron emitidas con motivo del quinto aniversario de las protestas del 11 de julio de 2021, cuando miles de ciudadanos salieron a las calles en distintas localidades de la isla para manifestarse contra la crisis económica, la escasez de productos básicos y la falta de libertades.
A través de un comunicado, Rubio sostuvo que los dirigentes cubanos aún tienen la oportunidad de impulsar cambios que permitan mejorar las condiciones del país, al tiempo que insistió en la necesidad de implementar reformas políticas y económicas que favorezcan la paz y el desarrollo.
El jefe de la diplomacia estadounidense también reiteró el llamado de Washington para que sean liberadas las personas que considera presos políticos, al asegurar que cientos de ciudadanos permanecen encarcelados tras las manifestaciones ocurridas en 2021.
Asimismo, cuestionó el manejo de los recursos por parte de las autoridades cubanas y acusó a los líderes del país de administrar de manera inadecuada los bienes del Estado, en medio de la prolongada crisis económica que enfrenta la nación caribeña.
Rubio señaló que la política de la administración Trump continuará enfocada en ejercer presión sobre el Gobierno cubano mediante sanciones y otras medidas, mientras persista la falta de avances en materia de derechos políticos y libertades fundamentales.
No obstante, el funcionario afirmó que Estados Unidos mantiene abierta la posibilidad de construir una nueva etapa en las relaciones bilaterales, siempre que las autoridades cubanas decidan emprender reformas que promuevan mayores oportunidades económicas y una apertura política.
Durante los últimos meses, Washington ha endurecido su política hacia La Habana con nuevas sanciones y restricciones, acciones que forman parte de la estrategia impulsada por la actual administración para aumentar la presión sobre el Gobierno cubano.
Las declaraciones de Rubio reafirman la posición de Estados Unidos frente a Cuba en un contexto marcado por las tensiones diplomáticas entre ambos países y por los llamados de distintos sectores internacionales para que se respeten los derechos humanos y se promuevan cambios que permitan mejorar la situación de la población cubana.








