Washington. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves una orden ejecutiva que rebaja la clasificación federal del cannabis, un paso que busca facilitar la investigación médica sobre sus posibles beneficios.
Con esta medida, la marihuana sale de la categoría I de drogas, en la que se encuentra junto a la heroína, y pasa a la categoría III, donde están sustancias con menor potencial de abuso, como la ketamina. Trump aclaró que el cambio no legaliza el consumo recreativo, que continúa prohibido a nivel federal.
La orden también incluye un programa piloto para pacientes de Medicare, que permitirá reembolsos por productos con CBD, un compuesto del cannabis que no produce efectos psicoactivos.
Durante la firma en la Casa Blanca, el presidente estuvo acompañado por médicos, pacientes oncológicos y representantes de farmacias. La iniciativa ha sido bien recibida por defensores de la marihuana medicinal y la industria del cannabis, aunque todavía existen obstáculos legales y financieros para empresas del sector.
Actualmente, el consumo recreativo de cannabis es legal en 24 estados y en Washington DC, pero la nueva medida federal pretende priorizar la investigación científica y médica sobre esta sustancia.







