El Met Gala, la velada anual de moda que reúne a celebridades, diseñadores y figuras del mundo del espectáculo en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York cada primer lunes de mayo, no es un evento al que todos quieran asistir o puedan hacerlo.
A lo largo de los años, un puñado de famosos rechazó públicamente la invitación, cuestionado el espíritu del evento o, en el caso más extremo, recibido una prohibición expresa de su organizadora, Anna Wintour. Estos son los casos más notorios.
Donald Trump
Donald Trump es el único personaje público con una prohibición expresa para asistir al Met Gala.
La editora Anna Wintour, directora de Vogue y presidenta del evento, lo confirmó sin rodeos en 2017 durante una aparición en The Late Late Show with James Corden.
Cuando el presentador le preguntó a quién nunca volvería a invitar, respondió con una sola palabra: “Donald Trump”.
Tina Fey
La actriz y comediante Tina Fey asistió al Met Gala en 2010 y no tuvo reparos en calificarlo de “desfile de idiotas” durante una entrevista en The Late Show with David Letterman en 2015.
“Si tuvieras un millón de brazos, todas las personas a las que querrías golpear en el mundo están ahí”, dijo Fey al presentador David Letterman. “Claramente, nunca volveré a ir”, añadió.

Jack Schlossberg
Jack Schlossberg, único nieto de John F. Kennedy y Jackie Kennedy Onassis, anunció en 2025 su decisión de no volver al Met Gala mientras el mundo atraviese una situación de crisis.
“Soy Jack. Me encanta ir de fiesta y he estado en el Met Gala antes. Lo pasé genial. Pero este año, con todo lo que pasa en el mundo y en casa, no puedo ir al Met Gala con la conciencia tranquila”, declaró en un video de TikTok que luego eliminó.

Lili Reinhart
La actriz Lili Reinhart prácticamente selló su propio destino en el Met Gala tras criticar públicamente a Kim Kardashian en 2022.
Kardashian había restringido su alimentación durante semanas para poder usar el vestido de Marilyn Monroe con el que esta cantó “Happy Birthday, Mr. President”.
En sus historias de Instagram, Reinhart escribió: “Caminar por una alfombra roja y dar una entrevista en la que dices lo hambrienta que estás… porque no has comido carbohidratos en el último mes… para caber en un maldito vestido. Está muy mal”.
Más tarde, en una entrevista con W Magazine, la estrella reconoció que disfrutó de las tres ediciones a las que asistió, pero admitió que no espera recibir una nueva invitación: “Dije algo sobre cierta persona con cierto vestido”.

Zayn Malik
El músico Zayn Malik acudió al Met Gala en 2016 junto a su entonces pareja Gigi Hadid, pero en una entrevista con GQ en 2018 descartó cualquier regreso al evento.
“Preferiría estar en casa haciendo algo productivo que vestirme con ropa muy cara y que me fotografíen en una alfombra roja”, afirmó el exintegrante de One Direction.
“Hacer ese show egocéntrico de ‘mírame, soy increíble’ en la alfombra roja no es lo mío”, añadió.

Tim Gunn
El presentador y crítico de moda Tim Gunn asegura que fue desinvitado al Met Gala en 2016 a raíz de una disputa con Anna Wintour.
Según relató al canal E!, el conflicto comenzó cuando describió públicamente haber visto a la directora de Vogue ser cargada por dos guardaespaldas por cinco tramos de escaleras tras un desfile de moda.
“Desde entonces estamos en guerra abierta”, reconoció el expresentador de Project Runway.

Amy Schumer
La comediante Amy Schumer arremetió contra el Met Gala en 2016 durante una entrevista con el locutor Howard Stern.
“Es gente haciendo una imitación de mantener una conversación. No me gusta la farsa… Estamos vestidos como un montón de idiotas”, sostuvo.
Pese a sus críticas, Schumer volvió al evento en 2017 y de nuevo en 2022.

Demi Lovato
La cantante Demi Lovato reveló en 2018, en una entrevista con Billboard, que su paso por el Met Gala de 2016 la llevó al borde de una recaída.
Lovato explicó que tuvo un encuentro desagradable con una celebridad y que el ambiente del evento le resultó hostil y excluyente.
“Recuerdo haber estado tan incómoda que quería beber”, confesó la artista, quien acudió directamente a una reunión de Alcohólicos Anónimos al terminar la velada.
“Me cambié de ropa, pero todavía llevaba mis diamantes —millones de dólares en diamantes— en una reunión de AA”, relató. Sin embargo, a pesar de la mala experiencia, regresó al evento en 2024.







