Una investigación de Reuters revela que Meta, propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, ha permitido que agencias publicitarias chinas publiquen anuncios fraudulentos o prohibidos en sus plataformas, generando miles de millones de dólares en ingresos, pese al daño para los usuarios.
Aunque los ciudadanos chinos no pueden usar Facebook ni Instagram, empresas del país sí pueden anunciarse a usuarios en el extranjero. En 2024, Meta obtuvo más de 18.000 millones de dólares en publicidad china, de los cuales aproximadamente 3.000 millones provenían de estafas, juegos de azar ilegales, pornografía y otros contenidos prohibidos. Documentos internos muestran que la compañía reconocía la magnitud del fraude y creó un equipo antifraude que logró reducirlo temporalmente de un 19 % a un 9 % de los ingresos provenientes de China.
Sin embargo, tras una intervención del CEO Mark Zuckerberg, Meta disolvió el equipo antifraude enfocado en China y levantó restricciones a nuevas agencias publicitarias. Como resultado, los anuncios prohibidos volvieron a representar alrededor del 16 % de los ingresos en ese mercado. Documentos internos y reportes de consultoras externas señalaron que el sistema publicitario chino, con agencias de primer y segundo nivel, permite que los anunciantes fraudulentos oculten su identidad y publiquen anuncios que violan las normas de Meta, aprovechando lagunas de supervisión.
El fraude afectó a usuarios en todo el mundo, desde compradores en Taiwán hasta inversores en EE. UU. y Canadá. En un caso, un esquema de estafa bursátil chino logró engañar a víctimas estadounidenses mediante anuncios en Facebook e Instagram, con enlaces a grupos de WhatsApp gestionados desde China.
Meta argumenta que sus esfuerzos para reducir fraudes incluyen sistemas automáticos que han bloqueado 46 millones de anuncios chinos de alto riesgo, el cierre de cuentas fraudulentas y ajustes en las comisiones pagadas a las agencias que incumplen normas. Aun así, documentos internos muestran que, en muchos casos, la empresa tolera niveles elevados de mala conducta para proteger sus ingresos.
El reporte de Reuters subraya que el mercado chino de publicidad digital para Meta representa un dilema ético y financiero: la compañía prioriza ingresos multimillonarios sobre la protección completa de sus usuarios frente a anuncios fraudulentos. Por ahora, Meta continúa trabajando con reguladores, ajustando comisiones y revisando socios, pero el sistema complejo de intermediarios y cuentas compartidas dificulta el control efectivo del fraude.
En resumen, la investigación evidencia que, aunque Meta es consciente del daño que generan las agencias publicitarias chinas, su estrategia ha favorecido mantener un flujo constante de ingresos, incluso a costa de exponer a usuarios internacionales a estafas y productos ilegales.







