Santo Domingo.-El obispo dominicano Manuel Antonio Ruiz de la Rosa anunció la creación de un innovador reality vocacional llamado “Monja por 15 días”, con el propósito de mostrar desde dentro la vida consagrada y romper mitos sobre la vocación religiosa mediante una experiencia inmersiva en conventos y labores pastorales.
Durante una entrevista en el programa Matutino Su Mundo, el obispo explicó que el reality permitirá que las participantes vivan por dos semanas como religiosas: se vestirán de monjas, recibirán formación básica y trabajarán con ancianos, huérfanos y comunidades vulnerables, además de aprender prácticas propias de la vida conventual como tejer, orar y llevar una rutina disciplinada.
“Vamos a consagrarlas, pero solo por 15 días. Es un reality de verdad, vivirán como monjas, aprenderán a orar y a tener control de su vida”, dijo Ruiz.
Asimismo, adelantó que, tras esta primera etapa, se hará también una versión para hombres llamada “Seminarista por 15 días”.
En qué consistirá el reality show “Una casa de monjas”
Monseñor explicó que el nuevo reality “Una casa de monjas” busca mostrar la vida real de las religiosas y las distintas misiones que desempeñan en la sociedad, más allá de los estereotipos.
Detalló que en el programa participarán monjas de diversas congregaciones, cada una con un carisma y una misión particular. “Hay monjas dedicadas a la educación; otras, como las de Madre Teresa, que se entregan al cuidado de los ancianos; y otras que se orientan a la predicación y al servicio comunitario. No todas son iguales, y en el reality se va a experimentar cada estilo de vida”, sostuvo.
Varias casas y rotación de experiencias
Monseñor adelantó que, debido al entusiasmo generado, es probable que se habiliten dos o tres casas donde las participantes irán rotando para vivir diferentes experiencias conforme a cada congregación.
Informó que durante la primera semana de julio se anunciarán los lugares oficiales de grabación.
El público podrá “patrocinar” a su monja favorita
El programa también permitirá la interacción del público. Desde sus hogares, vía internet o streaming, los seguidores podrán patrocinar a una monjita, darle seguimiento y evaluar su desempeño.
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Monseñor explicó que los espectadores podrán ver si la religiosa está siendo “piadosa, correcta, si tiene paciencia con los ancianos”, señalando que esta suele ser una de las tareas más difíciles: “Un niño obedece por un momento, pero un anciano que ha mandado toda su vida no quiere obedecer ni a sus hijos”, comentó.
El público también podrá cooperar donando recursos para que las religiosas los entreguen a los pobres, así como para apoyar actividades como peinar y atender a las señoras mayores, incluyendo su tinte.
“Las mujeres tienen una reina de belleza en su interior”
Monseñor resaltó además que este proyecto busca resaltar la dignidad y el valor de la mujer. Recordó que cada diciembre realizan la actividad “Comiendo con Lázaro”, que reúne a unas mil personas con discapacidades, incluyendo ciegos, usuarios de sillas de ruedas y personas tetrapléjicas.
En años anteriores, han organizado desfiles de belleza con estas personas, apoyados por jóvenes de escuelas y de Movearte, quienes se encargan del maquillaje y el cuidado personal.
“Cuando salen a desfilar, les sale la Amelia Vega del interior”, expresó.
Busca desmontar estereotipos sobre la vocación
Ruiz señaló que aún persisten ideas distorsionadas sobre la vida religiosa, alimentadas por telenovelas y percepciones sociales de que solo personas frustradas o con desilusiones amorosas ingresan a conventos o seminarios.
“Hay una falsa idea de que al seminario va el rechazado o la frustrada. No es así. Queremos que vean cómo vivimos, lo que hacemos y lo interesante que puede ser esta vocación. Cuando conozcan lo que hacemos, se entusiasmarán”, dijo.
El 24% de la población no profesa ninguna religión
Ruiz expresó preocupación por el aumento de personas sin afiliación religiosa, que ya representan un 24% de la población.
“El 24% de la población no profesa ninguna fe. Ese es el verdadero reto. Los que están encaminados no son el problema; el tema es el que está lejos”, concluyó.











