Con el 74% de los votos escrutados, la contienda presidencial en Honduras continúa extremadamente cerrada. Salvador Nasralla, candidato del Partido Liberal, se ubica al frente con 1.014.076 votos (40,35%), mientras que Nasry “Tito” Asfura, del Partido Nacional y respaldado públicamente por el expresidente estadounidense Donald Trump, suma 993.910 votos (39,55%). La diferencia entre ambos supera apenas los 20.000 sufragios, tras la reanudación del conteo este martes luego de fallas técnicas en el sistema de divulgación.
Pese a que Asfura había liderado el escrutinio desde la noche electoral por un margen mínimo de 500 votos, la actualización de los datos modificó el panorama y colocó a Nasralla al frente. El candidato liberal afirmó que la ventaja continuará ampliándose y aseguró que el CNE podría declararlo “presidente electo” este miércoles.
A mayor distancia aparece la candidata oficialista Rixi Moncada, del Partido Libre, quien registra 478.252 votos (19,03%). La aspirante aseguró que no da por perdidas las elecciones y denunció presuntas manipulaciones en los resultados preliminares.
La demora en la consolidación de los datos mantiene al país en un clima de creciente incertidumbre política, mientras el Consejo Nacional Electoral (CNE) continúa sin anunciar una fecha para la proclamación definitiva del ganador. Más de 6,5 millones de hondureños estaban habilitados para votar el domingo y elegir al sucesor de la presidenta Xiomara Castro, cuyo mandato concluye el 27 de enero de 2026.
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A la tensión electoral se suma un giro inesperado: la liberación en Estados Unidos del expresidente Juan Orlando Hernández (2014–2022), quien fue beneficiado por un indulto otorgado por Donald Trump apenas un año después de haber sido condenado por narcotráfico a más de cuatro décadas de prisión.
“Fue una horrible cacería de brujas de Joe Biden”, declaró Trump desde la Casa Blanca al justificar su decisión, afirmando además que “mucha gente en Honduras” le pidió intervenir. El paradero del exmandatario hondureño permanece desconocido, mientras su esposa, Ana García, celebró que Hernández “volvió a ser un hombre libre”.
Con el escrutinio avanzando a cuentagotas y el país dividido por el estrecho margen entre los dos principales candidatos, Honduras atraviesa una de sus jornadas postelectorales más tensas y complejas en años.









