La reunión marcará el octavo encuentro entre los dos dirigentes desde el regreso de Trump a la presidencia el año pasado y tendrá lugar después de meses en los que la relación bilateral atravesó momentos de tensión pública, aunque ambos buscaron reducir las diferencias.
Antes de partir hacia Washington, Netanyahu definió la visita como una oportunidad clave para la seguridad de Israel. “Es un gran privilegio, pero también una gran responsabilidad”, afirmó el primer ministro israelí.
También anticipó que Irán ocupará el primer lugar de la agenda. “Abordaremos todos los temas previstos y, ante todo, Irán. Naturalmente, nuestro objetivo es proteger nuestra seguridad y también ampliar el círculo de paz que nos rodea”, sostuvo.
El encuentro se celebrará en un contexto marcado por la guerra entre Estados Unidos e Irán, que comenzó tras los ataques conjuntos estadounidenses e israelíes contra objetivos iraníes a finales de febrero. Washington sostiene que busca dar espacio a una salida negociada, mientras Israel no participó en la fase más reciente de las hostilidades entre ambos países, que estalló este mes después del colapso del alto el fuego alcanzado en abril.

Las diferencias entre Trump y Netanyahu quedaron expuestas durante las negociaciones para ese cese de las hostilidades. En ese período, el mandatario estadounidense lanzó duras críticas contra el primer ministro israelí y posteriormente lo calificó en una entrevista como “un tipo muy difícil”.
Por su parte, Netanyahu restó importancia a esos cruces y los describió como “desacuerdos tácticos”, al considerar que ambos mantienen los mismos objetivos estratégicos respecto del conflicto.
Además de Irán, los mandatarios analizarán la aplicación del marco de seguridad patrocinado por Estados Unidos que Israel y Líbano firmaron el mes pasado. La implementación del acuerdo enfrenta dificultades sobre el terreno y constituye uno de los principales asuntos bilaterales de la reunión.
La situación en Gaza también formará parte de las conversaciones. Los esfuerzos diplomáticos para impulsar la reconstrucción del enclave palestino permanecen estancados, mientras la guerra entre Israel y Hamas se acerca a su tercer año.
En ese escenario, la situación humanitaria continúa deteriorada y las fuerzas israelíes mantienen operaciones militares contra personas que, según el Ejército, pertenecen a grupos armados.
Especialistas consideran que uno de los principales objetivos políticos de la visita consiste en exhibir una imagen de unidad entre Washington y Jerusalén después de las versiones sobre un enfriamiento de la relación.
El experto en relaciones internacionales de la Universidad Hebrea de Jerusalén, Yonatan Freeman, sostuvo que la reunión busca transmitir un mensaje tanto a los aliados como a los adversarios regionales. “Creo que la cuestión principal es mostrar al mundo, mostrar a Irán y también a Líbano y a otros, que no existe una ruptura ni ningún desacuerdo importante entre Estados Unidos e Israel”, declaró a AFP.
Freeman también consideró que las coincidencias entre ambos dirigentes superan ampliamente las diferencias. “Existe más acuerdo entre los dos líderes que desacuerdo”, afirmó. Según el analista, las discrepancias se concentran en los métodos, los plazos y la intensidad de las operaciones militares, pero no en los objetivos finales de la estrategia regional.
El especialista además estimó que Trump buscará concentrar las conversaciones en dos prioridades: Irán y la ampliación de los Acuerdos de Abraham, promovidos durante su primer mandato para normalizar las relaciones entre Israel y varios países árabes.
Esos acuerdos permitieron el establecimiento de relaciones diplomáticas formales entre Israel y Emiratos Árabes Unidos, Barhéin y posteriormente Marruecos, bajo la mediación estadounidense.
La visita de Netanyahu además coincide con el inicio de la etapa previa a las próximas elecciones nacionales en Israel, en las que buscará un nuevo mandato. Las encuestas recientes muestran al primer ministro por detrás de otros dirigentes políticos, mientras persiste el malestar de parte de la opinión pública por la respuesta del Gobierno al ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023, hecho que desencadenó la guerra en Gaza








