Los legisladores estatales de Nueva York aprobaron un nuevo impuesto anual sobre segundas residencias, impulsado por el alcalde Zohran Mamdani, con el objetivo de ayudar a cerrar el déficit presupuestario y recaudar aproximadamente 500 millones de dólares anuales.
El gravamen, conocido públicamente como impuesto “pied-à-terre”, impactará principalmente a propietarios de viviendas de lujo que no utilizan esas propiedades como residencia principal.
El abogado especializado en derecho inmobiliario Robert Pollack advirtió que el impacto económico será considerable para muchos contribuyentes. “Todos mis clientes ya sienten que pagan demasiado. Estos números son significativos. No importa qué tan rico seas”, expresó.
Según datos citados por Bloomberg, la oficina de la gobernadora Kathy Hochul estima que la medida afectará unas 10,000 propiedades en la ciudad de Nueva York, incluyendo viviendas unifamiliares, cooperativas y condominios.
Por años fiscales
El nuevo impuesto será aplicado inicialmente durante los años fiscales 2026-2027 y 2027-2028 a propiedades con una valuación municipal superior al millón de dólares.
En esta primera fase:
- Las propiedades valoradas entre USD 1 millón y USD 3 millones pagarán un 4 % anual.
- Las de entre USD 3 millones y USD 5 millones pagarán un 5.25 %.
- Las superiores a USD 5 millones tributarán un 6.5 %.
Posteriormente, a partir del año fiscal 2028-2029, las autoridades planean modificar el método de cálculo de la valuación fiscal utilizando ventas comparables para acercar el valor tributario al precio real de mercado.
Con ese nuevo esquema, las tasas bajarían:
- 0.8 % para propiedades entre USD 5 millones y USD 15 millones.
- 1.05 % para inmuebles entre USD 15 millones y USD 25 millones.
- 1.3 % para propiedades superiores a USD 25 millones.
El plan también contempla exenciones para propietarios que residan principalmente en la ciudad, viviendas ocupadas por familiares directos y propiedades destinadas al alquiler.
Especialistas consideran que la medida podría provocar cambios en el mercado inmobiliario de lujo y aumentar las disputas legales relacionadas con las valuaciones fiscales.







