Santo Domingo – El secretario general de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), Juan Carlos Salazar, reconoció el crecimiento acelerado del transporte aéreo en la República Dominicana, así como el papel que ha jugado el Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) en la región. Sin embargo, el repunte también plantea retos para la sostenibilidad y la infraestructura del sistema aeronáutico del país.
Durante la 13.ª Reunión de Directores de Aviación Civil de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (NACC/DCA/13), celebrada en Santo Domingo con la participación de delegaciones de más de 25 países, Salazar calificó de “vertiginoso” el crecimiento del sector aéreo dominicano. Según sus palabras, el país ha servido de apoyo clave a las iniciativas de la OACI en la región, especialmente en temas de seguridad operacional y capacitación técnica.
El encuentro también sirvió como escenario para discutir la agenda de la próxima Asamblea General de la OACI, donde se presentará el Plan Estratégico 2026-2050. Entre los objetivos del organismo están reducir las emisiones netas del sector aéreo a cero para 2050, eliminar fatalidades en vuelos comerciales y garantizar que el transporte aéreo sea más asequible y accesible a nivel global.
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Salazar advirtió que, si bien se espera que el número de pasajeros y la carga aérea se tripliquen en los próximos 25 años, este crecimiento exigirá reformas estructurales, inversiones sostenidas en infraestructura y mayor compromiso con la sostenibilidad ambiental.
Aunque las declaraciones fueron presentadas en un tono de reconocimiento, el contexto internacional pone presión sobre países como República Dominicana, donde el auge del turismo y el tránsito aéreo contrastan con las limitaciones en capacidad aeroportuaria, sostenibilidad energética y regulaciones medioambientales.
La reunión regional también reveló tensiones comunes en la región: infraestructura obsoleta, necesidad de modernización tecnológica, y la urgencia de armonizar normativas para enfrentar los desafíos de un crecimiento que, aunque positivo, podría desbordar los sistemas actuales si no se gestionan adecuadamente.







