Los precios del oro y la plata registraron una importante caída en los mercados internacionales tras el anuncio de que Kevin Warsh será el próximo presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), en sustitución de Jerome Powell, lo que llevó a una corrección significativa en los metales preciosos que habían marcado máximos históricos recientemente.
Según datos de mercado, el precio del oro, que había alcanzado niveles cercanos a los 5 600 dólares por onza, terminó enero por debajo de los 5 000 dólares, debido a que los inversores optaron por recoger beneficios ante la expectativa de un fortalecimiento del dólar tras el cambio en la dirección de la Fed.
La plata, por su parte, también sufrió una caída marcada después de tocar máximos de más de 121 dólares por onza, retrocediendo por debajo de los 100 dólares en las últimas sesiones. Parte de este retroceso responde a la volatilidad natural tras un periodo de alzas sostenidas y al giro en las expectativas de política monetaria en Estados Unidos.
Analistas coinciden en que la corrección en los precios refleja la sensibilidad de los metales preciosos a los cambios en las perspectivas sobre el dólar y las tasas de interés, ya que un dólar más fuerte tiende a reducir la demanda de activos como el oro y la plata, considerados tradicionalmente como refugio en tiempos de incertidumbre económica.
Además de las caídas en los metales, algunos mercados financieros experimentaron movimientos en otros activos, como bonos y criptomonedas, a medida que los inversores ajustan sus carteras ante los posibles efectos de la nueva dirección de la política monetaria estadounidense.
En conjunto, estos movimientos reflejan cómo las expectativas sobre decisiones clave en la Fed pueden influir de manera significativa en los mercados de materias primas y financieros a nivel global.











