El papa León XIV expresó este martes su profundo dolor por la muerte del sacerdote maronita Pierre El Rahi, fallecido tras un ataque atribuido al Ejército de Israel en la localidad de Qlaya, en el sur de Líbano. El pontífice lamentó además las víctimas civiles del conflicto en Oriente Próximo y pidió el cese de la violencia que se intensificó desde finales de febrero.
Según informó la Santa Sede, el Papa manifestó su preocupación por la situación que vive la región y recordó especialmente a los civiles afectados por los bombardeos, entre ellos niños y personas que se encontraban auxiliando a heridos.
El religioso fallecido, el padre Pierre El Rahi, murió tras resultar gravemente herido durante un bombardeo ocurrido en las cercanías de su parroquia en Qlaya. De acuerdo con el franciscano Toufic Bou Merhi, párroco de las comunidades latinas en la ciudad de Tiro, el sacerdote acudió al lugar para ayudar a un vecino herido luego de un primer ataque.
Mientras varias personas intentaban asistir a los afectados y evacuar a los heridos, se produjo un segundo bombardeo en la misma zona. El sacerdote fue trasladado a un hospital cercano, pero falleció poco después pese a los esfuerzos médicos.
El ataque se produce en medio de la creciente tensión que vive Oriente Próximo desde el inicio de la ofensiva militar el pasado 28 de febrero, una situación que ha agravado la crisis humanitaria en el sur del Líbano.
Organizaciones locales han advertido que los enfrentamientos han provocado el desplazamiento de cientos de miles de personas. Solo en la ciudad de Tiro, un convento franciscano alberga a unos 200 desplazados, mientras se estima que cerca de 300.000 habitantes han abandonado el sur del país en busca de mayor seguridad. Mientras tanto, la comunidad internacional sigue observando con preocupación la escalada del conflicto en la región.








