Ciudad del Vaticano.– El Papa León XIV manifestó este domingo una profunda preocupación por la situación de violencia que se vive en Irán y Siria, al concluir el rezo del Ángelus desde la Plaza de San Pedro. El Pontífice hizo un llamado urgente al diálogo, a la paz y a la búsqueda del bien común en ambos países, donde continúan registrándose muertes y hechos de represión.
En Irán, las protestas que comenzaron a finales de diciembre siguen extendiéndose en decenas de ciudades, con un balance de víctimas mortales y miles de detenidos, según organizaciones humanitarias. En Siria, por su parte, continúan los enfrentamientos entre el ejército gubernamental y las milicias kurdas en Alepo, con reportes de muertos y heridos.
“Deseo y rezo para que se continúe con paciencia el diálogo y la paz, persiguiendo el bien común de toda la sociedad”, expresó el Papa León XIV, pidiendo detener la violencia y proteger la vida humana.
El Pontífice también elevó una oración por Ucrania, donde los ataques rusos continúan afectando infraestructuras esenciales, dejando a miles de personas sin electricidad en medio de bajas temperaturas, y reiteró su llamado al cese de hostilidades y a intensificar esfuerzos por la paz.
Asimismo, en el marco de la fiesta del Bautismo del Señor, extendió una bendición especial a los niños bautizados este domingo en la Capilla Sixtina y a todos los que recibirán este sacramento en los próximos días, especialmente aquellos que nacen en condiciones de mayor vulnerabilidad.







