Santiago.– La crisis que atraviesa el Instituto Oncológico Regional del Cibao continúa generando preocupación tras la cancelación de Manuel Guzmán, coordinador de la residencia de Cirugía Oncológica del centro, decisión que, de acuerdo con el Reglamento de Residencias Médicas del Ministerio de Salud Pública, se habría realizado de manera irregular.
En señal de protesta, el pastor Pablo Ureña se encadenó este lunes frente a las instalaciones del centro oncológico, denunciando que la situación afecta directamente a cientos de pacientes con cáncer que dependen de los servicios del hospital.
Ureña hizo un llamado al Gobierno central para que atienda la crisis, advirtiendo que existe la intención de privatizar el servicio, lo que obligaría a los pacientes de bajos recursos a pagar por habitaciones y atenciones que hasta ahora eran accesibles. “Eso no lo vamos a permitir”, recalcó.
El predicador aseguró que su acción busca llamar la atención de las autoridades y exigir una pronta solución a los conflictos internos que mantienen en incertidumbre a la comunidad médica y a los pacientes del centro.






