El vicepresidente ejecutivo de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), Pelegrín Castillo, llamó al presidente de la República, en su condición de comandante supremo de las Fuerzas Armadas, a declarar un estado de excepción en toda la región fronteriza, como parte de un conjunto de medidas extraordinarias para enfrentar lo que calificó como una grave situación de seguridad nacional derivada de la crisis en Haití.
Castillo sostuvo que la situación que vive el país no es una percepción, sino una realidad verificable, al señalar que durante toda la semana el Ejército de la República Dominicana ha reportado la detención de vehículos de todo tipo, desde tráileres hasta automóviles livianos, además de personas que ingresan de manera irregular por caminos peatonales y rutas montañosas, lo que evidencia una penetración constante del territorio nacional.
Advirtió que estos hechos representan un riesgo directo para la seguridad y la soberanía del país y recordó que recientemente un soldado dominicano perdió la vida y otro resultó gravemente herido en un incidente ocurrido en la frontera, situación que, a su juicio, confirma que el escenario ha superado los niveles normales y exige respuestas firmes del Estado.
El dirigente político afirmó que las autoridades dominicanas no pueden ceder a presiones del gobierno haitiano, o de lo que queda de él, ni a intereses externos, reiterando que la defensa del territorio y del orden interno es una responsabilidad constitucional indelegable.
También citó el incidente ocurrido en la región Este del país, aún no esclarecido, donde una ciudadana extranjera desarmó a un guardián e inició una balacera en una tienda, en pleno polo turístico, como muestra de que los riesgos de seguridad no se limitan a la frontera, sino que impactan al territorio nacional en su conjunto.
Castillo sostuvo que la isla de Santo Domingo se encuentra en una zona geopolítica altamente sensible, en un contexto de conflictos globales y de lo que definió como guerra híbrida, por lo que consideró imprescindible que la República Dominicana adopte medidas extraordinarias de prevención, defensa y control.
En otro orden, el vicepresidente ejecutivo de la FNP expresó profunda preocupación por la vulnerabilidad del sistema de identidad nacional, el registro civil y el padrón electoral, asegurando que diversos sectores han presentado casos donde resulta evidente que estos sistemas han sido afectados.
Informó que sostuvo encuentros con el presidente y varios miembros de la Junta Central Electoral, así como con expertos en la materia, quienes coinciden en que, si se desea conocer con precisión la magnitud del problema, es necesario ordenar una investigación demoscópica mediante una encuesta con metodología estocástica y aleatoria.
Explicó que con una muestra mínima de 1,200 casos se puede alcanzar un nivel de precisión de entre un 97% y 98%, lo que permitiría determinar qué porcentaje del registro civil y del registro electoral podría estar comprometido.
Aunque reconoció que la auditoría anunciada por la Junta es importante, advirtió que se trata de un proceso que tomaría mucho tiempo, ya que implicaría revisar la totalidad de los registros, por lo que insistió en que la encuesta permitiría obtener una radiografía inmediata de la situación, mientras se desarrolla el proceso de auditoría.
Finalmente, reiteró que esta investigación debe realizarse con la participación de los partidos políticos y de organizaciones ciudadanas y patrióticas, a fin de garantizar transparencia, credibilidad y confianza en los resultados.







