Todos esos preparativos para una gala que, según dicen los organizadores, tendrá muchas sorpresas. Pero todas ellas, previstas en el guión.
Y es que los responsables de los premios Oscar han estado trabajando en los últimos meses para ofrecer una ceremonia entretenida y sin ningún tipo de imprevisto. Sobre todo, después del incidente protagonizado por el actor Will Smith al propinar un golpe a Chris Rock durante la ceremonia del año pasado. Esa situación provocó que el protagonista de “El Príncipe de Bel-Air”, aunque pidió disculpas días después, estuviera vetado de la ceremonia durante diez años, por lo que en esta edición no estará presente.
Para ello, la Academia ha creado un equipo de crisis para responder a cualquier tipo de percance. “Estamos preparados para cualquier cosa”, dijo el presidente ejecutivo de la Academia, Bill Kramer en declaraciones a la revista Time, admitiendo que debido a lo acontecido el año pasado “abrimos nuestras mentes a las muchas cosas que pueden suceder en los Oscar”.
La Academia de Cine fue muy criticada por permitir que Smith permaneciera entre la audiencia y aceptara el trofeo al mejor actor, después de atacar a Rock en el escenario por una broma sobre la esposa de Smith, Jada Pinkett Smith.
La organización no ha revelado detalles sobre los miembros del equipo de crisis o cómo puede reaccionar ante algo fuera de lo común, aunque insisten en que ahora el personal está preparado para cualquier situación imprevista.







