“La destrucción de ciudades, el asesinato de ciudadanos y las detenciones y la colonización no traerá seguridad, ni estabilidad a nadie”, denunció este miércoles, en un comunicado, el portavoz de la Presidencia Abu Rudeineh, quien alertó de “resultados nefastos y peligrosos”.
La Autoridad Nacional Palestina (ANP) de Abbas, que gobierna partes cada vez más reducidas de Cisjordania, pidió también a Estados Unidos que obligue a las autoridades israelíes a “detener su guerra integral contra el pueblo palestino”.
“El mundo debe tomar medidas inmediatas y urgentes para frenar a este Gobierno extremista que representa una amenaza para la estabilidad de la región y del mundo en su conjunto”, aseveró.
Por su parte, el Ministerio de Salud palestino informó de que decenas de pacientes están siendo tratados en los hospitales de Yenín, y advirtió que “cualquier asalto contra ellos es una amenaza directa a sus vidas y a las del personal médico”.
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Desde el inicio de la incursión en Yenín, la urbe permanece cercada y el acceso tanto al Hospital Gubernamental o al especializado de Ibn Sina se ha visto cortado, y las ambulancias no pueden atender a los heridos.
En una rueda de prensa hoy, un portavoz castrense clarificó que las tropas no planean tomar o evacuar dichos centros médicos, sino supuestamente evitar que “se conviertan en una zona de guerra” ya que, según dijo, los milicianos tienden a refugiarse en ellos.
El Ministerio de Exteriores y Expatriados palestino anunció haber instruido “a todos los embajadores, embajadas y misiones palestinas” en el exterior para que expongan las violaciones israelíes.
Abbas interrumpió hoy una visita a Arabia Saudita para regresar a Cisjordania y “seguir la evolución de la agresión israelí” en el norte de ese territorio, informó la agencia oficial palestina Wafa.
El Ejército israelí dijo haber “eliminado a nueves terroristas armados” en una operación de una envergadura inhabitual, con bombardeos aéreos e incursiones de convoyes blindados en varias ciudades y campos de refugiados del norte de Cisjordania, territorio palestino ocupado por Israel desde 1967.
El Ejército israelí intensificó sus ya frecuentes incursiones en Cisjordania tras el ataque de Hamás del 7 octubre y, desde entonces, han muerto unos 650 palestinos en incidentes violentos con tropas y una decena a manos de colonos, incluidos al menos 147 menores.
Solo en lo que va de 2024 ya han muerto en Cisjordania, la mayoría en incursiones militares que se repiten casi a diario, al menos 313 palestinos. Del lado israelí, han fallecido este año 22 personas: 18 de ellas en ataques perpetrados por palestinos, la mayoría contra soldados o colonos, y cuatro uniformados durante redadas en Cisjordania.







