Imágenes de fragmentos de misiles indican que Moscú utilizó el misil de crucero 9M729 en Ucrania, un arma cuyo desarrollo llevó al expresidente Donald Trump a abandonar en 2019 el histórico Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF), según confirmaron expertos a Reuters. El cohete, con capacidad nuclear, habría sido lanzado al menos 25 veces y recorrido más de 1.200 kilómetros.
Especialistas basaron su análisis en fotografías de restos del misil proporcionadas por tres fuentes ucranianas de las fuerzas del orden, constituyendo la primera prueba visual que corrobora el uso del 9M729 por parte de Rusia.
Fragmentos del 9M729 fueron hallados en diversas localidades del oeste de Ucrania, incluyendo Yitómir, Lviv (Leópolis), Jmelnitski y Vinnitsia. Una de las piezas llevaba el número de serie 0274 y otras tenían la marca 9M729, identificando claramente el modelo del arma.
El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andri Sibiha, y otras fuentes indicaron que Rusia disparó el misil dos veces en 2022 y 23 veces entre agosto y octubre de 2024, representando el primer uso conocido de este tipo de cohete en combate. Además, se reportaron al menos cuatro lanzamientos más el 17 de febrero de 2026.
“Las imágenes realmente parecen mostrar el 9M729. Además de las marcas, los restos son similares a los de otros misiles de crucero relacionados con este modelo”, afirmó Jeffrey Lewis, investigador distinguido en seguridad global del Middlebury College, Vermont. Por su parte, analistas de Janes, empresa británica de inteligencia en defensa, coincidieron en que los fragmentos son muy probablemente del 9M729 lanzado desde tierra.
La Fiscalía General de Ucrania informó que uno de los misiles impactó el 5 de octubre de 2024 en una vivienda de la aldea de Lapaivka, cerca de Leópolis, causando la muerte de cinco civiles, tras recorrer más de 1.200 kilómetros.
El despliegue del 9M729 evidencia el deterioro del sistema de control de armas nucleares surgido de la Guerra Fría. Este mes expiró el Nuevo START, tratado que limitaba las armas estratégicas de Estados Unidos y Rusia.
El 9M729 fue desarrollado por Rusia con capacidad para superar el límite de 500 kilómetros permitido por el INF, razón por la cual Trump decidió retirarse del acuerdo en 2019, considerándolo una amenaza al equilibrio de control nuclear.
Rusia ha reconocido la existencia del misil, pero niega que incumpla el tratado y sostiene que su alcance no supera los límites establecidos.











