Santo Domingo. – El crecimiento continuo ha impulsado el tamaño de la economía dominicana, que al cierre de 2024 alcanzó un PIB nominal de USD 124.5 mil millones, posicionándose como la séptima mayor economía de América Latina. En términos de ingreso per cápita, el país ocupa también el séptimo lugar en la región, con USD 11,500 por habitante.
En un contexto internacional caracterizado por la volatilidad financiera y la apreciación del dólar, la República Dominicana sigue consolidando su rol como una de las economías más resilientes y atractivas para la inversión en la región, impulsando políticas que aseguran la estabilidad macroeconómica y el crecimiento sostenido.
En medio de este complejo entorno global, la economía dominicana se afianza como una de las más estables y dinámicas de América Latina. Durante 2024, el país registró un crecimiento económico del 5.0 %, el más alto de la región, y logró mantener la inflación interanual dentro del rango meta de 4.0 % ± 1.0 %, cerrando el año con un 3.35 %.
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Además, la inflación subyacente se ubicó justo en el centro de dicho rango, evidenciando la efectividad de la política monetaria del Banco Central.
El mercado laboral también refleja esta solidez económica. La tasa de desempleo cerró en 4.8 %, mientras que el nivel de ocupación alcanzó un máximo histórico con 5.05 millones de personas empleadas.
El sector financiero dominicano mantiene un perfil saludable y bien capitalizado. Según el último Informe de Estabilidad Financiera presentado por el gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, las pruebas de estrés aplicadas a las entidades financieras no muestran riesgos macrofinancieros significativos que puedan comprometer la estabilidad del sistema en el corto plazo.
En el ámbito fiscal, el Gobierno logró reducir la deuda del sector público consolidado al 57.5 % del PIB en 2024, casi un punto porcentual menos que el año anterior.
Aunque el déficit fiscal se ubicó en 3.0 % del PIB, el equilibrio externo se mantiene gracias a la inversión extranjera directa, que cubrió en su totalidad el déficit de cuenta corriente.











