SANTO DOMINGO, RD.- La organización SOH Conservación advirtió que evidencias recientes indican que el río Palomino, en la provincia de Barahona, presenta señales visibles de alteración por la extracción de materiales, una actividad que podría generar impactos significativos si no se regula adecuadamente.
Jorge Brocca, director ejecutivo de la entidad, explicó que en este afluente se han identificado cambios en su dinámica natural, como modificaciones en el cauce, remoción de sedimentos y alteraciones en su morfología.
El especialista señaló que, debido a la pendiente de la zona, la extracción podría intensificar el arrastre de sedimentos hacia sistemas como el río Yaque del Sur, afectando el suministro de agua y la actividad agrícola en regiones aguas abajo.
Asimismo, advirtió que la intervención sin control puede provocar reducción de la cuenca, aumento de la contaminación y deterioro del ecosistema, en un escenario “perder-perder” para el medio ambiente y las comunidades.
Indicó que el problema no es la extracción en sí, sino la falta de regulación técnica y de estudios ambientales rigurosos que definan niveles sostenibles, lo que impacta funciones esenciales de los ríos como el abastecimiento de agua y la mitigación de inundaciones.
Ante este panorama, planteó la necesidad de ordenar la actividad extractiva mediante supervisión estatal, estudios sólidos y participación social, especialmente en una región donde las comunidades dependen directamente de los ríos, advirtiendo que de mantenerse el ritmo actual podrían registrarse efectos negativos en los próximos cinco a diez años.











