NUEVA YORK.- Las autoridades de Nueva York advirtieron sobre el aumento de los casos de robo de identidad de personas fallecidas, una modalidad de fraude que afecta a miles de familias cada año y que puede generar importantes consecuencias legales y financieras para los herederos y allegados de las víctimas.
De acuerdo con las orientaciones difundidas por organismos oficiales y recogidas por medios estadounidenses, los delincuentes suelen aprovechar la información personal de personas fallecidas para abrir cuentas bancarias, solicitar créditos, presentar declaraciones de impuestos fraudulentas o realizar otras actividades ilícitas utilizando la identidad de quien ya ha muerto.
Ante esta situación, las autoridades recomiendan a los familiares notificar cuanto antes el fallecimiento a las agencias gubernamentales correspondientes, entidades financieras, compañías de seguros y oficinas de crédito. Esta medida permite reducir el riesgo de que terceros accedan de manera indebida a la información personal del difunto.
Asimismo, se aconseja obtener varias copias certificadas del acta de defunción, ya que este documento es fundamental para realizar trámites de cierre de cuentas, cancelación de servicios y actualización de registros oficiales. También se recomienda monitorear regularmente los estados financieros y cualquier correspondencia dirigida a la persona fallecida.
Los especialistas en protección al consumidor destacan la importancia de revisar los informes crediticios para detectar posibles movimientos sospechosos o cuentas abiertas de manera irregular. En caso de identificar actividades fraudulentas, los familiares deben presentar una denuncia inmediata ante las autoridades competentes y las agencias de crédito.
Las autoridades neoyorquinas insistieron en que la prevención y la actuación temprana son claves para evitar que los delincuentes se aprovechen de la información personal de personas fallecidas. Por ello, exhortaron a las familias a mantenerse vigilantes y seguir los procedimientos oficiales establecidos para proteger la identidad y el patrimonio de sus seres queridos.







