El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, reveló este domingo que las investigaciones en su administración han detectado un posible desfalco de más de 15.000 millones de dólares durante los 20 años de gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS). En una conferencia de prensa desde la Casa de Gobierno, Paz destacó que su gobierno está realizando una “autopsia” para descubrir más irregularidades, y aseguró que “no habrá impunidad” para los responsables.
Paz indicó que, aunque la cifra actual aún está bajo investigación, los primeros hallazgos apuntan a que los daños económicos provocados por la corrupción superan los 15.000 millones de dólares. “Esto no es un tema político, nos robaron parte del futuro de la patria”, afirmó el presidente. En sus declaraciones, apuntó directamente a los expresidentes Evo Morales y Luis Arce, a quienes responsabilizó por la gestión deficiente del país.
Uno de los casos más emblemáticos mencionados por Paz fue la compra de radares de control aéreo por 360 millones de euros (417 millones de dólares) que, según la investigación, no han funcionado en más de 10 años. El mandatario también reveló la existencia de una “mafia” dentro del Ministerio de Hidrocarburos, la empresa estatal YPFB y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), involucrada en el desabastecimiento de combustible.
El presidente aseguró que la nueva administración está comprometida en garantizar la estabilidad económica y el suministro de combustibles, y que se tomarán acciones legales contra los responsables de estos actos de corrupción.
En cuanto al panorama económico, Paz reconoció que el país enfrenta graves dificultades, como la falta de divisas y el desabastecimiento generalizado que afecta a diversas regiones de Bolivia. Sin embargo, destacó que, a pesar de la crisis, el riesgo país ha mejorado, situándose en 930 puntos, el nivel más bajo desde julio de 2023, según el Índice de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI).
La administración de Paz, que asumió en octubre de 2025, enfrenta el reto de reconstruir la confianza en las instituciones tras el escándalo de corrupción y de revitalizar una economía afectada por años de mala gestión.







