Santo Domingo.– La empresaria y representante de la comunidad china en la República Dominicana, Rosa Ng, consideró que los expresidentes Leonel Fernández y Danilo Medina deberían reencontrarse y dialogar, dejando a un lado diferencias personales, en beneficio de la nación.
“Yo espero que se reúnan y no esperen a que se enfermen o se mueran de viejos. Danilo y Leonel crecieron juntos en esa lucha, tuvieron tiempos extraordinarios e hicieron un excelente gobierno”, afirmó Ng durante una entrevista en el programa Matutino Su Mundo.
Llamado a la unidad política
Ng sostuvo que, desde una visión racional y política, lo lógico sería que ambos líderes conversen y busquen entendimientos. “Por el bien de la población, por el bien de las ideas y por el cariño y la amistad que siempre se mantiene, aunque a veces uno se ponga guapito con el otro”, recalcó.
A su juicio, el ser humano es complejo y las circunstancias influyen, pero insistió en que la madurez política debería conducir a la unidad cuando existen vínculos y una historia compartida.
Opinión sobre el presidente Abinader
Al referirse al mandatario Luis Abinader, Rosa Ng lo calificó como “una persona decente” con intención de hacer un buen gobierno, aunque señaló que su principal reto ha sido lograr un equipo cohesionado y alineado con su visión.
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Comparó la situación con divisiones históricas dentro de los partidos dominicanos, recordando rupturas entre antiguos líderes políticos que, en su momento, también compartieron proyectos comunes.
Corrupción y ausencia de consecuencias
Sobre la corrupción, Ng afirmó que en el país “no existe un régimen de consecuencias”, lo que a su entender incentiva la repetición de malas prácticas. Indicó que este problema no es exclusivo de la República Dominicana, pero subrayó que en otras naciones las sanciones son más severas.
Puso como ejemplo el caso de China y el combate a la corrupción impulsado por el liderazgo de Xi Jinping, donde según explicó los funcionarios que incurren en faltas enfrentan castigos drásticos y un fuerte ostracismo social.
“Aquí la memoria es mala, la gente se olvida, y sin consecuencias reales el problema persiste”, concluyó.








