Santo Domingo. – La historia entre la República Dominicana y Estados Unidos ha estado marcada por acuerdos, políticas, tratados, acciones conjuntas y unas cuantas arbitrarias, pero las que más marcaron la relación entre ambos países fueron las ocupaciones militares de los norteamericanos al territorio nacional.
En esta ocasión se retratará la primera intervención de los EE.UU. en el país, la cual proclamada un día como hoy hace aproximadamente 107 años por el capitán Harry S. Knapp. En ese entonces, habían pasado seis meses de la llegada de las tropas norteamericanas al país, las cuales desembarcaron el 15 de mayo de ese año y ocuparon progresivamente la isla.
Pero esta acción arbitraria, que terminó nuevamente con la soberanía nacional, fue desencadenada por un desorden político persistente en el país.
Tras la muerte del presidente de ese entonces, Ramón Cáceres, en 1911, el país entró en estado de inestabilidad política y económica. La situación era tal que, en un lapso de cinco años, seis mandatarios gobernaron la nación, entre ellos Eladio Victoria, Juan Isidro Jiménez, Francisco Henríquez y Carvajal, entre otros. No obstante, la deuda pública había aumentado considerablemente, lo que puso en estado de alerta a los norteamericanos, ¿pero por qué?
Resulta que en 1907 la República Dominicana y Estados unidos habían firmado el acuerdo “Convención Dominico-Americano”, como una renegociación con los dominicanos por el incumpliendo en los pagos de la deuda externa.
En este acuerdo, EE.UU. solicitó a RD detener la lucha entre los caudillos dominicanos, que eran líderes políticos y militares que buscaban defender sus ideales personales o de grupo por encima del gobierno de turno, debido a que estos utilizaban los fondos del gobierno para adquirir armamentos para su lucha, lo que impedía el pago de la deuda. Además, estableció que de no cumplirse el acuerdo tomarían militarmente la isla.
A pesar de que, con el convenio redujeron las luchas, con la muerte de Cáceres y la llegada al poder del presidente Jiménez, Desiderio Arias, el último caudillo y jefe militar de Guerra y Marina en esta época, desató un enfrentamiento en contra de ese gobierno, rompiendo así con el convenio.
Con Arias luchando en contra del mandatario y los estadounidenses ejerciendo presión para intervenir el país, Jiménez decidió renunciar al cargo que tenía antes de ceder la soberanía. Es cuando tomó el mando Henríquez y Carvajal, a quien los norteamericanos siguieron presionando para lograr su cometido, posteriormente enviaron sus tropas a tomar el control de la isla.







