Santo Domingo.- La reciente masacre en Haití, ocurrida entre el viernes y el sábado, ha conmocionado a la región. Cerca de 200 personas, principalmente envejecientes practicantes de la brujería, fueron asesinadas, presuntamente por bandas criminales en Cité Soleil, Puerto Príncipe. Ante esta tragedia, legisladores han expresado su pesar, reafirmando que las fronteras con el país vecino están bajo control.
El senador Alexis Victoria Yeb, de la provincia María Trinidad Sánchez, aseguró que la seguridad fronteriza está garantizada, destacando el trabajo de los organismos encargados de monitorear la situación. Por su parte, Aneudy Ortiz, senador por San José de Ocoa, subrayó la posición clara del presidente Luis Abinader sobre el manejo de la crisis haitiana, refiriéndose a Haití como “tierra de nadie”.
En tanto, Dagoberto Rodríguez, senador por la provincia Independencia, denunció el impacto económico de la violencia en la región fronteriza, especialmente en Jimaní, donde el comercio se ha visto gravemente afectado. Según Rodríguez, bandas haitianas, ubicadas a menos de 20 kilómetros de Mal Paso, han generado temor entre los comerciantes, provocando que estos opten por mercados más seguros como el de Elías Piña.
Desde el gobierno haitiano, se señaló al líder de la pandilla Micanor “Mikanò” Altès como responsable de la masacre, que habría sido desencadenada por la creencia de que los practicantes de la brujería eran responsables de la enfermedad de su hijo. La tragedia ha llevado a las autoridades haitianas a calificar la acción como una cruzada mortal que ha cruzado una “línea roja”.
Los hechos reflejan la creciente tensión y crisis humanitaria que atraviesa Haití, con implicaciones significativas para la región y las relaciones bilaterales con la República Dominicana.







