Santo Domingo.– El Gobierno de Nicaragua respondió en duros términos a la República Dominicana, luego de que la Cancillería dominicana condenara las declaraciones del presidente Daniel Ortega sobre la eliminación de la vía electoral y reclamara garantías para la celebración de elecciones auténticas, competitivas y democráticas en esa nación centroamericana.
En un comunicado, el Gobierno nicaragüense cuestionó la posición asumida por las autoridades dominicanas y utilizó duros términos contra representantes de las instituciones nacionales.
“Resulta increíble, a estas alturas de la historia, que un pueblo valiente y digno, como el pueblo dominicano, que ha sufrido dictaduras, invasiones e intervenciones imperiales, tenga voces vasallas y servidumbres vergonzosas instaladas en sus máximas instituciones”, señaló la Cancillería nicaragüense.
El documento agregó que ambas naciones han atravesado situaciones históricas similares y sostuvo que los pueblos no son responsables de lo que calificó como la “deshonrosa conducta de ciertas figuras que creen ser de autoridad”.
La reacción se produjo después de que el Ministerio de Relaciones Exteriores dominicano llamara a las autoridades de Nicaragua a rectificar su posición y garantizar los derechos políticos y las libertades fundamentales de sus ciudadanos.
“El Gobierno dominicano hace un llamado a las autoridades nicaragüenses a rectificar esta posición y garantizar plenamente los derechos políticos y las libertades fundamentales del pueblo nicaragüense, incluyendo su derecho a participar en elecciones auténticas, competitivas y democráticas”, indicó la Cancillería dominicana.
El Gobierno dominicano consideró que las declaraciones de Ortega representan un desconocimiento de los principios esenciales de la democracia representativa y del derecho de los nicaragüenses a elegir libremente a sus autoridades mediante procesos periódicos, transparentes, plurales y competitivos.
Durante la conmemoración del 47 aniversario de la Revolución Sandinista, celebrada el pasado 19 de julio, Ortega afirmó que en Nicaragua “no volverán a haber elecciones” para que sectores de la oposición intenten alcanzar el Gobierno por esa vía.
Sin embargo, el presidente de la Asamblea Nacional de Nicaragua, Gustavo Porras, aseguró posteriormente que se celebrarán procesos electorales, pero bajo un nuevo marco constitucional destinado, según dijo, a impedir la participación de personas y organizaciones vinculadas o financiadas por intereses extranjeros.
“Lo importante es que dejemos en rango constitucional que en este país no podemos aceptar elecciones donde participen golpistas, traidores a la patria, partidos y organismos financiados con dinero extranjero”, manifestó Porras. La Asamblea Nacional informó que trabaja en reformas para modificar las condiciones bajo las cuales se realizarían futuros comicios.
En su respuesta, Nicaragua también recordó la figura del dominicano Gregorio Urbano Gilbert, a quien describió como un “héroe antiintervencionista” que acompañó al líder nicaragüense Augusto C. Sandino en sus luchas contra la ocupación extranjera durante el siglo pasado.
“Como bien sabemos, hermanos dominicanos, el respeto al derecho ajeno es la paz”, concluyó el comunicado de la Cancillería nicaragüense.








