La australiana Destanee Aiava, de 25 años, anunció que 2026 será su última temporada como profesional y lanzó duras críticas contra la comunidad del tenis, a la que acusó de fomentar un ambiente marcado por “racismo, misoginia y homofobia”.
En una carta publicada en sus redes sociales, la jugadora describió su relación con el deporte como la de un “novio tóxico” y expresó su hartazgo tras años de desgaste emocional. “Quiero mandarles un enorme ‘que se jodan’ a todos los miembros de la comunidad del tenis que alguna vez me han hecho sentir menos”, escribió.
Aiava, de origen samoano y nacida en Melbourne, aseguró que ser parte de una minoría étnica la expuso a distintas formas de discriminación dentro y fuera de la cancha. También denunció el acoso constante de apostadores y usuarios en redes sociales, incluyendo amenazas de muerte y comentarios ofensivos sobre su cuerpo y rendimiento.
En lo deportivo, fue la primera jugadora nacida en el año 2000 en disputar el cuadro principal del Australian Open (2017), alcanzó el puesto 147 del ranking de la WTA y conquistó 24 títulos en el circuito ITF. Sin embargo, reconoció que el salto temprano a la élite la encontró sin preparación emocional suficiente.
La tenista también reflexionó sobre el impacto que el alto rendimiento tuvo en su salud mental, su autoestima y su entorno familiar. “No sabía quién era fuera del tenis ni cuál era mi verdadera pasión”, admitió.
Hasta el momento, ni la WTA ni la ITF han emitido declaraciones públicas sobre las acusaciones. El testimonio de Aiava reabre el debate sobre la inclusión, la presión psicológica y el trato a las minorías en el tenis profesional.







