Santo Domingo,RD.- El Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional ha dictaminado la modificación de la medida de coerción impuesta al exprocurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, ordenando el cese del arresto domiciliario y el retiro del dispositivo de vigilancia electrónica.
La jueza Clarivel Nivar, presidenta del tribunal, anunció la decisión, manteniendo vigentes las demás medidas cautelares, que incluyen el pago de una garantía económica de 30 millones de pesos y la prohibición de salida del territorio nacional.
La decisión del tribunal responde a una solicitud de revisión de la medida de coerción, en el marco del proceso judicial que se sigue contra Rodríguez por presuntos actos de corrupción administrativa durante su gestión al frente del Ministerio Público, en el período 2016-2020.
Leer también: Alcaldía del DN amplía limpieza de imbornales ante incidencia de vaguada
El Ministerio Público acusa al exprocurador de liderar una red de corrupción desmantelada a través de la Operación Medusa.
Los imputados en el caso Medusa enfrentan cargos criminales por coalición de funcionarios, prevaricación, asociación de malhechores, estafa contra el Estado, soborno, crímenes y delitos de alta tecnología, y lavado de activos.
La acusación presentada por el Ministerio Público se sustenta en un voluminoso expediente de 12,274 páginas, que incluye más de 3,500 pruebas y el testimonio de más de 400 testigos.
Además de Jean Alain Rodríguez, figuran como imputados en el caso Jhonatan Rodríguez Imbert, Alfredo Alexander Solano Augusto, Javier Alejandro Forteza Ibarra, Rafael Antonio Mercede Marte, Miguel José Moya, Braulio Michael Batista Barias, Alejandro Martín Rosa Llanes, Félix Antonio Rosario Labrada, Ramón Lucrecio Burgo, Johannatan Loanders Medina Reyes, Isis Tapia, Francis Ramírez Moreno, Rolando Rafael Sebelén Torres, José Miguel Estrada Jackson, César Nicolás Rizik, José Luis Liriano Adames, y diversas entidades corporativas.
La modificación de la medida de coerción a Jean Alain Rodríguez representa un cambio significativo en el desarrollo del caso Medusa, que continúa su curso en los tribunales del Distrito Nacional.








