El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido que impondrá “sanciones severas” a cualquier país que mantenga relaciones comerciales con Rusia, e incluso con Irán, al respaldar un proyecto de ley republicano en el Congreso que busca aumentar la presión sobre el gobierno ruso.
El mandatario estadounidense declaró que los países que continúen haciendo negocios con Rusia serán “muy severamente sancionados” y añadió que podría incluir a Irán en esas sanciones. “Podríamos añadir a Irán a la fórmula”, aseguró Trump desde el Aeropuerto Internacional de Palm Beach en Florida.
Este respaldo se produce en el marco de una propuesta legislativa bipartidista que está siendo impulsada por los senadores Lindsey Graham (republicano de Carolina del Sur) y Richard Blumenthal (demócrata de Connecticut). El proyecto tiene como objetivo imponer aranceles a los países que importen energía rusa, así como sanciones secundarias contra empresas extranjeras que contribuyan a la producción energética en Rusia.
Trump expresó su apoyo a esta legislación, señalando que los republicanos están promoviendo una medida “muy dura” que sancionará a cualquier país que haga negocios con Rusia, y señaló que la inclusión de Irán podría ser parte de esa estrategia, algo que él mismo había sugerido anteriormente.
Estas nuevas sanciones se sumarían a las medidas que el Departamento del Tesoro de EE. UU. ya impuso en agosto, que afectaron a las dos principales petroleras rusas, Rosneft y Lukoil, en respuesta a la falta de compromiso de Rusia con el proceso de paz en Ucrania.
Desde el inicio del conflicto en Ucrania, Estados Unidos ha sancionado a más de 6.000 individuos y entidades vinculadas al régimen de Putin. Además, las sanciones han sido endurecidas progresivamente, respondiendo a las escaladas en la guerra.
Macron y Zelensky refuerzan la cooperación militar con un acuerdo histórico
Mientras tanto, en Europa, el presidente francés Emmanuel Macron y su homólogo ucraniano Volodímir Zelensky firmaron un acuerdo “histórico” para reforzar las capacidades de defensa de Ucrania, especialmente en lo que respecta a la aviación de combate y la defensa aérea. Este acuerdo se da en el contexto de la falta de perspectivas de un alto el fuego, ya que la situación en el frente sigue siendo grave.
Macron recibió a Zelensky en la base aérea de Villacoublay, cerca de París, donde se formalizó un pedido ucraniano que fortalecerá la cooperación armamentística entre los dos países. Francia se compromete a proporcionar tecnologías avanzadas, como drones, un recurso clave en el conflicto actual.
El acuerdo también tiene como objetivo modernizar el ejército ucraniano para alinearlo con los estándares de la OTAN, con un enfoque particular en los sistemas de defensa aérea, dado el uso extensivo de drones por parte de Rusia en el conflicto.
La cooperación internacional se mantiene vigente en medio de la guerra, mientras las potencias occidentales buscan reforzar a Ucrania frente a los continuos ataques rusos.







