Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su gobierno buscará alcanzar un acuerdo con Corea del Sur luego del anuncio del aumento de aranceles hasta un 25% a las importaciones procedentes del país asiático, una medida que generó tensiones entre ambos aliados comerciales.
“Llegaremos a un acuerdo con Corea del Sur”, declaró el mandatario ante la prensa, sin ofrecer mayores detalles sobre el proceso de negociación, tras su sorpresivo anuncio del incremento arancelario.
La decisión, comunicada inicialmente a través de redes sociales, fue justificada por Washington ante la falta de avances del parlamento surcoreano para ratificar compromisos asumidos en un acuerdo bilateral alcanzado el año pasado.
El jefe negociador comercial estadounidense, Jamieson Greer, explicó que Estados Unidos había reducido previamente los aranceles a productos surcoreanos del 25% al 15% a cambio de compromisos de Seúl, entre ellos una inversión de USD 350 mil millones en territorio estadounidense, una mayor apertura al ingreso de vehículos fabricados en Estados Unidos y la eliminación de determinadas barreras no arancelarias.
Sin embargo, Greer afirmó que Corea del Sur no ha logrado la aprobación parlamentaria necesaria para materializar esas inversiones y que tampoco ha cumplido con acuerdos en sectores como agricultura, industria y servicios digitales.
Tras el anuncio del aumento arancelario, el gobierno surcoreano convocó una reunión de emergencia para coordinar una respuesta. El Ministerio de Comercio e Industria informó que su titular, Kim Jung-kwan, participó de manera remota desde Canadá, donde realiza una visita oficial.
En un comunicado, el Ejecutivo surcoreano indicó que buscará transmitir a la parte estadounidense su compromiso con la implementación del acuerdo comercial, al tiempo que adoptará una postura “tranquila y comedida”, sin detallar posibles medidas de represalia.
Por su parte, Washington reiteró sus preocupaciones sobre el déficit comercial con Corea del Sur, que alcanzó los USD 65 mil millones durante la administración Biden, situación que, según las autoridades estadounidenses, no resulta sostenible.
El parlamento surcoreano no prevé celebrar una sesión plenaria hasta febrero, cuando podrían someterse a votación varios proyectos de ley necesarios para habilitar la inversión comprometida.
Estados Unidos también expresó inquietudes por regulaciones surcoreanas en materia de servicios digitales y plataformas en línea, al considerar que podrían afectar a empresas estadounidenses.
A inicios de mes, el ministro de Finanzas de Corea del Sur, Koo Yun-cheol, aseguró que el país planea ejecutar el paquete de inversiones lo antes posible, aunque advirtió que factores legales y la debilidad de la moneda surcoreana podrían retrasar el proceso hasta después del primer semestre de 2026.







