El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que el país ha recaudado más de 600.000 millones de dólares gracias a los aranceles impuestos a aliados comerciales, como parte de la guerra comercial iniciada por su Gobierno en abril de 2025.
“Hemos recaudado, y pronto recibiremos, más de 600.000 millones de dólares en aranceles”, escribió el mandatario en su red social Truth Social, donde volvió a criticar a los “medios de noticias falsas” por, según dijo, negarse a destacar estos resultados.
Trump sostuvo que los medios buscan influir en la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos sobre la legalidad de los gravámenes, un caso que la Corte analiza actualmente y que el presidente calificó como “una de las decisiones más importantes de la historia”.
“Gracias a los aranceles, nuestro país es mucho más fuerte y respetado que nunca, tanto financiera como en términos de seguridad nacional”, insistió el gobernante.
Desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, Trump ha endurecido su política comercial proteccionista, imponiendo aranceles a decenas de socios comerciales. Las tarifas van desde un 10 % general hasta 50 % en casos como Brasil y la India, medidas que su Gobierno ha justificado como represalias por el proceso judicial contra el expresidente brasileño Jair Bolsonaro y por la compra de crudo ruso, respectivamente.
En noviembre pasado, la Corte Suprema aceptó examinar si Trump tenía la potestad legal para aprobar la mayoría de estos aranceles. El caso llegó al máximo tribunal luego de que cortes inferiores determinaran que el presidente habría abusado de sus facultades, a raíz de una demanda presentada por pequeñas empresas y doce estados de mayoría demócrata, que cuestionan el uso de una ley de emergencia para imponer los gravámenes.
Una eventual derrota del Gobierno obligaría a cancelar gran parte de los aranceles y a reembolsar decenas de miles de millones de dólares a los países afectados, lo que pondría presión sobre la sostenibilidad presupuestaria de Estados Unidos. En cambio, un fallo favorable reforzaría el poder presidencial y podría abrir la puerta a un uso más amplio de la ley de emergencia como herramienta de presión comercial.











