Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el sábado que el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jameneí, de 86 años, murió en los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra la república islámica. Trump calificó al dirigente como «una de las personas más malvadas de la historia» y aseguró que su fallecimiento representa «una oportunidad para que el pueblo iraní recupere su país».
Trump anunció la operación desde su residencia privada en Mar-a-Lago, Florida, y destacó que la acción fue un «éxito», pues, según él, también murieron varios líderes del país. El mandatario indicó que Jameneí y otros responsables no pudieron evadir la inteligencia estadounidense ni los sofisticados sistemas de rastreo desplegados en coordinación con Israel.
La muerte de Jameneí fue corroborada por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien señaló que el líder supremo «dejó de existir» tras el ataque a su residencia y destacó que el plan iraní para atacar Israel ya no existe.
Además de Jameneí, el Ejército israelí informó sobre la muerte de siete altos cargos del régimen iraní, entre ellos el ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh, y el comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohamed Pakpur.
El ataque provocó una respuesta inmediata de Irán, que lanzó misiles hacia territorio israelí y contra bases militares estadounidenses en la región. Trump reiteró que su objetivo final con la operación es derrocar al régimen iraní y enfatizó que esta intervención busca proteger a Estados Unidos y sus aliados.
El presidente estadounidense hizo un llamado al pueblo iraní a movilizarse para «recuperar su país» y aseguró que la acción conjunta con Israel marca un momento crucial en la lucha contra el régimen.







